
¿Promesas?
Módulo 15
Fuente: IMSS
En la actualidad, los medicamentos más utilizados en el tratamiento de la obesidad son los destinados a reducir el apetito, sin embargo sus efectos negativos son muy importantes, ya que en muchos de los casos, el peso se vuelve a recuperar en el momento de que se dejan de tomar y además producen dependencia, especialmente las anfetaminas.
Los efectos secundarios de algunos remedios son:
Diuréticos: Pérdida de agua y sales minerales; favorecen la deshidratación, fatiga, mareo y en casos graves descompensaciones cardiacas e infartos.
Laxantes. Su abuso provoca diarrea y deshidratación.
Fibras dietéticas para quitar el apetito. Dolor abdominal, espasmos, gases, diarrea o constipación cuando no se toma suficiente agua.
Anfetaminas. Estimulan el sistema nervioso central, bloquean la sensación del apetito, producen sensación de alerta, aumentan la energía y la autoestima, inhiben el sueño, aumentan la presión arterial y la frecuencia cardiaca, producen boca seca, visión borrosa, nerviosismo, irritabilidad, mareos, problemas gastrointestinales y alteración en el estado de ánimo.
Hormonas tiroideo. Taquicardia, palpitaciones, arritmia, dolor de cabeza, nerviosismo, temblor y sudoración, además en pacientes con baja reserva cardiaca hay pérdida de masa muscular, de masa ósea y problemas cardiovasculares.
Efedrina. Aumenta la frecuencia cardiaca, el gasto cardiaco y estimula al sistema nervioso central.
Hormona del crecimiento. Gigantismo y elevación de glucosa en sangre
Sibutramina. Aumento de la tensión arterial, cefalea, insomnio y estreñimiento, los cuales son efectos reversibles. La sustancia no debe utilizarse en pacientes con crisis convulsivas, insuficiencia renal, hipertensión descontrolada, trastornos del ritmo cardiaco. Esta contraindicado en mujeres embarazadas y que se encuentren amamantando.
Orlistat: Molestias gastrointestinales; colitis, formación de gases, urgencia fecal, diarrea y disminución en la absorción de vitaminas liposolubles y betacarotenos.
Ninguna de las sustancias erradica la obesidad, ya que cuando dejan de ingerirse los "beneficios" desaparecen. Hasta la fecha no hay ningún fármaco descrito capaz de lograr este efecto. A pesar de que estos dos últimos son los únicos autorizados por norma para el tratamiento de la obesidad.
Si de verdad se quiere perder peso debes asumir una actitud natural, que fluya auténticamente en tu forma de vida, además de la ayuda de un especialista medico.
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