Autor: Matt Christensen
Ven los deportes, se dejan crecer la barba y reparan cosas en la casa; pero los hombres también se ponen en contacto con su lado femenino... aunque morirían antes de admitirlo. Varios chicos se quitaron la coraza con Cosmo y aquí están sus divertidas confesiones.
Engaño fílmico "Me gustan muchas de esas películas románticas hechas parachicas. Así que cada vez que copio una en un DVD, le pongo nombres de filmsconsiderados 'de machos'. Tengo El diablo usa Prada bajo el nombre de Rocky Balboa, y Mamma Mia como Die Hard". Carlos, 26 años
Camarógrafo "Nunca puedo tener una buena idea de cómo luzco cuando me miro al espejo del cuarto, así que pongo la cámara en automático y me tomo fotos para verme antes de salir. Y enseguida las borro avergonzado". Juan Vicente, 24 años
Chico loco "Si me gusta una mujer y la quiero conocer de veras, guardo sus e-mail y mensajes telefónicos para analizarlos después. Hasta mi hermana pone los ojos en blanco por mi comportamiento de chica adolescente". Tomás, 29 años
Es tan dulce... "Me encanta hornear pasteles, galletitas, lo que sea. Y tengo que añadir que soy realmente bueno. Pero la única que lo sabe es mi novia. Cuando preparo una torta y se la llevamos de regalo a alguna de nuestros parientes o amistades que nos ha invitado a almorzar, le pido a ella que los lleve y que le diga a todo el mundo que fue ella quien lo hizo". Pablo, 28 años
Comidas secretas "Si me siento gordo, como comidas congeladas de dieta. Pero me horroriza que alguien las vea en mi refrigerador; así que las compro de una en una y boto la caja rápido". Marlon, 33 años
Precavido "Por error, me matriculé en una clase de Pilates (sí, fue por error), pero me gustó. Ahora sigo yendo a esas clases, pero en un gym lejos de casa, para que no ve vean mis amigos". Antonio, 24 años
Boca cerrada "Los labios se me resecan y pelan a menudo, así que cuando estoy en público uso un bálsamo Carmex. Pero en mi casa me pongo un brillo labial de LipSmacker en un tono limón-rosa. Una chica con quien salía encontró un tubo, pero le negué que fuera mío hasta cuando ella me acusó de que la estaba engañando con otra". Bruno, 25 años
Rasuradora suave "Durante un viaje de negocios, perdí el equipaje en el aeropuerto y tuve que comprar de nuevo todos los artículos de aseo. Las rasuradoras desechables más baratas que encontré eran de mujer, así que las compré... y en realidad me gustaron. Desde aquel día, me he seguido afeitando con rasuradoras para chicas. Pero claro, me aseguro de esconderlas bajo el lavabo del baño, para que nadie pueda encontrarlas y vayan a reírse de mí". Martín, 35 años
Por favor, ¡más sombrillitas! "Me encantan los tragos que toman las chicas, pero sé que severía mal que yo los pidiera en un bar. Por eso me gusta ir de vacaciones a sitios tropicales, donde puedo beber cocteles de frutas adornados con sombrillitas sin que se burlen de mí". Leandro, 27 años
Chismoso "Cuando me reúno con mis amigos para tomar unas cervezas o ver un juego, siempre acabamos hablando de los que no están presentes. Me gusta decir que estamos 'dándoles golpes bajos', pero en verdad lo que hacemos no es nada diferente de lo que hacen las chicas cuando se ponen a chismear sobre las otras. Bueno, quizás con menos risitas". José Gregory, 28 años
Proyecto favorito "Adopté un perro chihuahua hace un año. Pensé en escoger uno grande, fuerte y masculino, como un labrador, pero cuando vi aquel cachorrito ladrarme, lo encontré demasiado gracioso como para dejarlo atrás. Desde luego, lo nombré Whisky, y así los dos sonamos más machos". Sergio, 27 años
Frotaditas "Uso a diario una loofah para bañarme. Está vieja y descolorida, así que tiene el mismo tipo de encanto que mi gorra de béisbol favorita. Al menos, así es cómo justifico el hecho de que no quiero deshacerme de ella". Rodrigo, 36 años
¡Qué fuerza! "Me hago la manicure y la pedicure. Encuentro que me relajan y, desde luego, es mejor que cortarme yo mismo las uñas. Claro, entrar al salón y pedir una mani-pedi me hace sentir bastante ridículo, así que he optado por llamarle un recorte de garras". Francisco Javier, 26 años
Burbujeante "Si estoy estresado, lleno la bañera de agua caliente y memeto dentro; eso me tranquiliza y me llena de paz, y aunque no enciendo velas, admito que echo una tapita de un producto de baño para formar burbujas". Eugenio, 27 años
El no ceja "Si no me depilara un poco las cejas, parecería un ogro. Y la verdad es que no entiendo por qué dicen que es un tratamiento de chicas porque duele más que cualquier otra cosa en el mundo... excepto, claro, una patada en los testículos". Marcos, 26 años
¡Uy! ESTO ES MUY FEMENINO
Es gracioso que un hombre tenga unos cuantos hábitos de chica, pero estos, sin duda, se pasaron de raya.
1) Sus jeans son muchísimo más ceñidos que los tuyos y sus brazos, más flacos.
2) Llora cuando ve un notebook (no la película), sino cualquier libreta de notas.
3) Se queja sin cesar de lo horrible y descuidado que tiene el pelo y las uñas.
4) Tiene una chica favorita en el show Gossip Girl, por razones no relacionadas con el deseo de tener sexo con ella.
5) Se las arregla para entrar un termo a todos los conciertos y juegos que va... lo que estaría bien si no fuera porque siempre lo llena con vino chardonnay.
6) Si está de mal humor, culpa al SPM.
7) Siempre lleva puesta tu ropa interior, pero sólo porque es muy fácil confundirse: ¡se parece tanto a la suya!
CHICAS QUE PARECÍAN CHICOS
Ellos hablan de algunas mujeres en sus vidas que resultaron ser más 'machos' que ellos mismos.
"Cuando conocí a Gabriela, me encantó su pasión por todo lo natural... Pero cuando un día la vi en shorts y le miré a las piernas, me quedé en shock. Tenía más pelo que yo y decía que no se afeitaría nunca porque el vello era parte de la belleza natural del cuerpo... ¡Qué horror!" Vladimir, 23 años
"Tuve una novia que era muy independiente y decidida, y eso me encantaba. Pero cuando estábamos juntos en la cama, se convertía en una especie de general en jefe, dando órdenes y llevando la voz cantante todo el tiempo. Claro que me gusta que las chicas pidan lo que quieren, pero llegó el punto en que yo me sentía como la mujercita en aquella relación". Gabriel, 28 años
"Tuve una novia que sabía hacer de todo: desde reparar un salidero en el grifo hasta cambiarle el aceite al auto... Si se rompía algo en su apartamento, ella lo reparaba... y si se rompía algo en mi casa, también ella lo hacía... sin dejarme ni ayudarla. Al final, terminé sintiendo que me estaba yendo a la cama todas las noches con un handyman". Humberto, 31 años
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