AMOR, DESEO Y PASIÓN
El es perfecto, pero...

Autor: Mina Azodi

Tu novio es un chico estupendo... excepto por un pequeño defectito (mastica con la boca abierta o usa unas joyas espantosas). Probablemente los demás no lo notan, pero a ti te desquicia. Aquí, la solución.

 

Él es perfecto, pero... MASTICA CON LA BOCA ABIERTA.

"No se da cuenta de que todos lo están mirando comer. Y mastica más fuerte que un animal salvaje". (Julieta, 20 años).

Remedio: Agarra el celular y dile que quieres tomar un video de la comida. Capta varios segundos de él masticando los bocados, y cuando terminen de comer, muéstraselo. Los hombres son muy visuales, y al ver de cerca sus malos modales en la mesa, captará el mensaje.

 

Él es perfecto, pero... USA JOYAS DE HOMBRE HORRIBLES.

"Mi novio se viste bien, excepto por los accesorios. Parece que los sacó de mi joyero, no del suyo". (Andrea, 29 años).

Remedio: Pídele a una amiga que se burle un poco de él, diciéndole: "Creo que he visto eso en una tienda de mujeres. ¿Es de allí?" Si no desiste, dile a otra amiga que le comente en broma: "Con eso en tu cuello, tu novia no tiene que preocuparse de que otras chicas flirteen contigo". Es un truco solapado, pero tal vez él acepte algunas sugerencias sobre su estilo si vienen de una mujer que conoce menos. Y tú podrás salirte con la tuya sin quedar como 'la mala de la película'.

 

Él es perfecto, pero... TIENE MUY MAL OLOR CORPORAL.

"Mi chico, por lo regular, ¡apesta! Me gusta el olor típico de los hombres, pero el suyo es muy fuerte para mí... y para cualquiera con una nariz que funcione". (María de los Angeles, 21 años)

Remedio: Regálale un jabón desodorante, como cualquier jabón líquido de Old Spice, y dile que ese aroma te excita y que te encantaría que él lo usara. Sugiere una ducha sexy para enjabonarlo con tu regalo. El empezará a asociar el jabón con sexo, y es muy probable que trate de estar limpio si ese es el preludio para poder ponerse 'sucio' contigo.

 

El es perfecto, pero... TOMA MIS COSAS SIN PERMISO.

"Hemos estado juntos tanto tiempo, que ya piensa que lo mío es suyo. Abre el refrigerador y se come todo lo que había separado para preparar una receta especial, se lleva mi periódico a su casa y come de mi plato antes de que yo lo haya probado". (Belinda, 26 años). 

Remedio: Cuando te pases un par de días en su casa, llévate algo que sabes que él echará de menos, como el cargador de su cámara digital o las últimas cervezas que le quedaban en el refrigerador. Si te reclama, explícale que es lo lógico, porque él también toma las cosas tuyas. Darle a probar de su propia medicina quizás lo haga cambiar. Proponle entonces la radical idea de pedir permiso antes de tomar las cosas prestadas.

 

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