Autor: Jessica Parry
Los hombres jóvenes deberían pensarlo dos veces antes de lanzarse a experimentar con medicamentos que mejoran la erección.
Viagra, el medicamento de la erección, llegó por primera vez al mercado en 1998 con el objetivo de salvar la vida sexual de los hombres mayores. Finalmente, los abuelos podrían guardar la bombita y tomarse una pastilla para ver el romance renacer. Sin embargo, hoy muchos hombres jóvenes, incluyendo quizás a tu propio novio, están tomando Viagra y otros medicamentos de prescripción médica similares, como Levitra y Cialis, en busca de un remedio rápido o un poco más de diversión. Aunque esto no es nada nuevo (el año pasado se culpó a las fans de la serie Sex and the City por la cantidad de hombres jóvenes que consumieron Viagra, intimidados por el supuesto insaciable apetito sexual de ellas), los sexólogos y otros especialistas de la salud están preocupados porque el medicamento se ha vuelto demasiado accesible y las verdaderas causas de la eyaculación precoz y la disfunción eréctil en los jóvenes no están siendo debidamente tratadas.
"Ante la menor dificultad sexual, los hombres están acudiendo frecuentemente a los médicos generales, que no suelen estar muy bien preparados en cuestiones de salud sexual o eréctil", señala el Dr. Gareth Merriman, jefe de un importante programa de sexología. "Lamentablemente, hay médicos que sólo les dirán: 'Mira, puedes tomar esta pastillita' ".
Aunque Pfizer, la compañía que produce Viagra, se ha negado a revelar el desglose de edades de los hombres que consumen el medicamento alegando confidencialidad, el Dr. Merriman, junto con el Dr. Michael Lowy, del Men's Health Sydney, y el Dr. Brian Morton, presidente de la Asociación Australiana de Medicina, señalan que han visto un incremento en el número de jóvenes que están comprando Viagra para desafiar la pérdida de la erección. Pero ellos advierten que se trata de un parche que no necesariamente resuelve las verdaderas causas del problema, entre las que se pueden incluir desde el estrés a causa del trabajo y la falta de sueño hasta el uso de drogas recreativas o alcohol.
El Dr. Merriman agrega que los naturales altibajos del deseo sexual deben ser otro factor a considerar, pero como la mayoría de los hombres parecen no estar conscientes de esa dificultad, optan por la solución más rápida y fácil: salir a comprar Viagra.
EL EFECTO PLAYBOY
A veces, la solución está en ayudarlos a entender que los patrones de excitación y las fantasías sexuales cambian con la edad y la experiencia. "Algunos jóvenes pueden pensar: 'Antes me excitaba en cuanto veía un par de senos; ahora veo fotos en la internet y en las revistas Playboy y no me excito igual, así es que voy a probar con Viagra' ", comenta el Dr. Merriman. Beber en exceso también afecta las erecciones, al igual que algunas enfermedades como la diabetes. Pero la presión por impresionar a la chica, un mensaje muy utilizado en las propagandas publicitarias, es un factor significativo en esta tendencia de los hombres jóvenes de usar medicamentos como Viagra, insiste el Dr. Lowy.
"Muchos hombres sienten ansiedad por su desempeño sexual al inicio de una nueva relación", anota el Dr. Lowy. "Y lo que quiero decir con esto es que al darle a un joven que sufre ansiedad por este motivo un medicamento como Viagra, se corre el riesgo de que desarrolle una dependencia sicológica". Aunque no sea adictiva desde el punto de vista fisiológico, es tan efectiva que algunos hombres que no tienen mucha seguridad en sí mismos pueden llegar a perder la confianza para tener relaciones sexuales sin tomar la pastilla. Y como sucede con cualquier medicamento de prescripción, también existe la posibilidad de padecer efectos secundarios, que pueden ser ligeros (dolores de cabeza) o graves (como priapismo: una dolorosa y prolongada erección).
Todos los expertos coinciden en que una pareja amorosa y comprensiva es mucho más efectiva que una pastilla. Pero encontrar las palabras correctas para hablar de problemas eréctiles puede ser difícil hasta en los dúos más unidos. "Una de las peores cosas que puedes decir es: '¿Ya no me amas?' o '¿Qué te pasa? Tu pene está suave' ", advierte el Dr. Merriman. "Trata de abordar el tema con un comentario como: 'La pasamos tan bien juntos y me encanta todo lo que me haces... Anoche me di cuenta de que, cuando estábamos en esta posición, perdiste un poco de erección...' De ese modo, estarás iniciando la conversación con una nota positiva, y cuando menos lo esperes, tu chico comenzará a hablar del asunto".
"Un hombre ansioso se avergüenza muy fácilmente", dice el Dr. Lowy. "Por eso yo intento que ellos cambien el modo en que se involucran en una relación sexual en vez de sólo enfocarse en el acto de la penetración".
"Tratar de hacer otras cosas es un excelente recurso para jugar con el sexo y con tu pareja", aconseja el Dr. Merriman. Si al inicio él no logra tener una erección o eyacula demasiado rápido, inténtenlo de nuevo. "La mayoría de los hombres que eyaculan rápidamente, pueden aguantar más tiempo la segunda vez y la tercera mucho más".
Sugerirle a tu chico que visite una clínica de salud para hombres sería una buena opción si tus delicadas sugerencias o los juegos sexuales no ayudan.
ELLOS TAMBIEN (EL SEXO EN CIFRAS)
El 13% de los chicos de entre 18 y 25 años ha experimentado cierta disfunción eréctil, pero rara vez lo ha discutido con su médico.
Fuente: Estudio realizado por Northwestern University y The Children's MemorialHospital en Chicago.
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