Arranca de raíz el estrés

Autor: Kavita Devgan

¿Estás harta de andar tensa todo el tiempo sin saber exactamente las causas? Aquí, algunos de los factores responsables y las mejores soluciones para combatirlos.

A veces le echas la culpa a tu trabajo; otras, a tu novio, y en ocasiones hasta has llegado a responsabilizar al perro del vecino. ¿El culpable? El estrés ¿La víctima? Tú. El estrés es una epidemia moderna, y lo peor es que a veces no tenemos ni la menor idea de qué es lo que nos tiene con los nervios de punta.

Según la Fundación para la Investigación Integrada de la Salud Mental, más de 3 de cada 5 de las visitas al médico que se realizan en el mundo están relacionadas con el estrés; además, el 23% de las mujeres profesionales y el 19% de sus colegas masculinos aseguran que se sienten supertensos. El Instituto Americano del Estrés también estima que entre el 75 y el 90% de todas las visitas al médico de cabecera se deben a enfermedades causadas por el estrés o agudizadas por este. Y cabe advertir que en esta categoría se encuentran desde el colesterol y la presión arterial altas hasta las enfermedades cardiacas. "Pero el mayor problema no es el estrés, sino qué es lo que nos estresa", dice Ashima Puri, doctora

en sicología. "Los factores estresantes de hoy son tan reales y palpables que no es difícil darse cuenta de por qué han pasado a formar parte de nuestra vida". El asunto es que todos terminamos lamentándonos por los síntomas en vez de ir a la causa. Mal humor, ataques de ira, horribles dolores de cabeza... ¡Así es cómo el estrés nos ataca! Y aquí te decimos cuáles son los verdaderos culpables y cómo neutralizarlos.

CULPABLE # 1

Te ocultas tras el estrés

A decir verdad, el estrés no es totalmente negativo. Cierto nivel de tensión es bueno para todos. El nerviosismo que provoca un nuevo reto o una nueva relación genera expectativas y mantiene la vida interesante. Sin embargo, si se enferma tu gato, es normal que te sientas ansiosa y preocupada, y si has tenido un día difícil en el trabajo, tienes permiso para estar molesta. Pero nada de eso justifica sufrir un ataque de pánico o sentirte estresada en exceso. De hecho, lo que nosotros llamamos estrés, a menudo no lo es. Según la Enciclopedia of Stress, "el estrés" es una de las palabras más frecuentemente empleadas y, también, más mal definidas.

SUPERALO: Para empezar, deja de considerar el estrés como un problema de extrema gravedad. Y deja de esconderte detrás de él todo el tiempo. "Entiende que el estrés lo tienes dentro y no es más que la interacción entre el mundo que nos rodea y el modo en que lidiamos con él. Los diferentes sentimientos, como depresión, cansancio e ira, tienen que ser entendidos y tratados individualmente, y no enmascararlos bajo la sombra del estrés. En realidad, el estrés es la condición que se presenta cuando un individuo percibe que las demandas que se le hacen son mayores que sus capacidades o recursos", subraya la Dra. Puri.

PRUEBA ESTO: Vive más el día a día, en vez de andar anhelando lo que no tienes o preocupándote tanto por el futuro.

CULPABLE # 2

Tratas de arreglar todo lo que anda mal

"Es muy importante entender que la ansiedad a menudo está vinculada con un evento temporal, como una discusión, pero si no pasas la página y lo dejas atrás, puede prolongarse y convertirse en estrés", observa la Dra. Puri

SUPERALO: Los problemas siempre van a existir, pero siempre hay formas de manejarlos. "Si no puedes eliminar el estrés, elimina la situación. De vez en cuando, tómate algún tiempo para ti", aconseja la Dra. Puri.

PRUEBA ESTO En una escala del uno al 10, donde uno es una dificultad menor y 10 es una verdadera catástrofe, dale un valor numérico a tus problemas. Verás que la mayoría de los conflictos que tienes están en el rango del dos al cinco, y no son tan serios ni graves como para que te hierva la sangre.

CULPABLE # 3

Vives con mucha prisa

Quieres que todo sea AHORA y piensas que esperar es una pérdida de tiempo (algo para lo que no estás preparada), por eso la vida te parece un torbellino que va cada vez más rápido hasta que desapareces en él. Según los expertos, esta es una razón mayor para sentirse tenso todo el tiempo. La Dra. Puri explica: "El ritmo de la vida realmente se ha acelerado. En el terreno laboral se han experimentado cambios gigantescos en comparación con décadas anteriores. Debido a las nuevas prácticas de las compañías de reducir el personal y redistribuir las tareas, todos estamos trabajando agotadoramente. Por desgracia, cuando dices que estás estresada, te consideran una trabajadora dedicada. Pero por tu propio bien no debes creer en eso".

SUPERALO: Si el ritmo de tu vida te estresa, en vez de lamentarte haz algunos cambios constructivos. Si la situación es muy seria, quizás debas pensar en un cambio de profesión o estilo de vida, antes de que tu salud empiece a deteriorarse. "Tienes que crear estrategias de supervivencia, y estas no siempre aparecen de forma natural. Buscar apoyo social, encontrar formas de relajarte o aprender a decir no pueden ser suficientes para hacer la diferencia.

Y recuerda: a veces es correcto no hacer nada", subraya la Dra. Puri. PRUEBA ESTO: Antes de comprarte un nuevo juguetito electrónico asegúrate de que en realidad te va a mejorar tu vida. A veces, los equipos que prometen ahorrar tiempo y simplificarte la vida, como los celulares o las computadoras, y terminan sobrecargándonos con nuevas actividades diarias.

 

CULPABLE # 4

Lo quieres todo

Todos queremos ser famosos, millonarios, ganadores, dice Patrick Whiteside, siquiatra y autor del bestseller Little Book of Happiness (El librito de la felicidad). "Pero este tipo de cultura nos somete a una gran presión. La gente sólo persigue el éxito y el dinero, añora una casa más grande, un televisor enorme... y olvida la importancia de sólo ser una buena madre o un buen padre". Claro que el dinero es importante. Puede ser un medio para alcanzar la felicidad, el placer y el éxito, pero nunca al costo de todo eso. "Debes mantenerte muy alerta de lo que estás sacrificando a cambio de ganar dinero", dice la Dra. Puri. "Gana todo el dinero que puedas, pero nunca dejes que el dinero rija tu vida".

SUPERALO: Definitivamente, hay muchas cosas buenas que quisieras tener, pero una vez que completes tu colección de zapatos Jimmy Choo y puedas llevar en tu mano el último bolso de Chanel, ¿qué más? En vez de andar persiguiendo el dinero y otras cosas materiales, persigue también lo que te apasiona. Quizás sea pintar, cocinar, escribir, cuidar tu jardín... cualquier cosa que te dé placer.

PRUEBA ESTO: Si quieres llorar, hazlo; el llanto puede ser muy terapéutico. "Llorar es una de las experiencias más sanadoras que existen", añade la Dra. Puri. "Los sollozos abren el pecho y el diafragma, y así se libera la energía contenida".

CULPABLE # 5

Fallos en tu vida diaria

Abusamos de nuestro cuerpo descuidando nuestra alimentación: no desayunamos,comemos chatarra, bebemos más de lo que deberíamos... Y todo eso nos hace más susceptibles al estrés. Por otra parte, como señala el Dr. Vanden Burg en su libro Possitive Under Pressure (Positivo bajo presión): "Nos sentimos más estresados porque tenemos menos oportunidades de aliviar la tensión mediante el ejercicio". Y como si eso no fuera suficiente, parece que nos hemos olvidado hasta de respirar en forma correcta. Los bebés instintivamente saben cómo respirar bien, pero los adultos respiramos superficialmente y, al hacerlo, apenas utilizamos el 20% de nuestra capacidad pulmonar.

SUPERALO: Implementa cambios en tu estilo de vida, que puedan reducir tu estrés. "Esto significa reducir la cafeína y el alcohol, tomar más agua, comer alimentos más saludables, hacer más ejercicios, descansar y dormir mejor, involucrarte en actividades que se practican al aire libre y dejar de fumar", dice la Dra. Nalin Nag, especialista en medicina interna.

PRUEBA ESTO: Este simple ejercicio puedes hacerlo dondequiera para calmar tus nervios: inhala profundamente mientras cuentas en tu mente hasta cuatro; entonces exhala despacio mientras cuentas hasta cinco, bajando los hombros mientras lo haces. Es fácil y muy efectivo.

 

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