Autor: Johanna Diaz
Después de un largo día de trabajo, las comidas congeladas pueden ser una excelente opción... siempre que sepas elegir.LEE LAS ETIQUETAS.
Algunas cenas preempacadas que se venden congeladas son muy altas en calorías,
grasas hidrogenadas y sal, todo lo que afecta tu cintura y tu salud. En vez de comprar a la carrera, revisa bien
las etiquetas para cerciorarte de que no terminarás comiendo comida chatarra.
MANTEN TU CONGELADOR SURTIDO.
Una vez que descubras cuáles son las opciones más nutritivas y saludables, compra varias cajas y mantenlas en el congelador. Esto reducirá las posibilidades de que comas lo primero que encuentres cuando llegues muerta de hambre de la oficina.
ALTERNA.
Para evitar la monotonía, alterna tus comidas congeladas. Si hoy elegiste pollo, mañana come pasta. Y aunque pueden formar parte de una dieta saludable, también deberás alternarlas con otras cenas frescas que
tú misma prepares, como una tortilla de huevos servida con ensalada.
Pollo al limón, de Lean Cuisine.
Carne blanca Carne blanca de pollo ligeramente empanizada en una salsa de mantequilla al limón con ajo horneado, acompañado de una porción de arroz integral, bróculi, pimientos rojos y risotto
con queso parmesano. con queso parmesano.
Calorías: 300. Grasa: 9 gramos.
Lasaña de pollo a la florentina.
Tiernas láminas de lasaña con capas de pollo, zanahoria, pimientos rojos y amarillos, espinaca, cebolla y hongos en una salsa de queso cremosa y deliciosa con un toque de albahaca, y una capa superior de queso mozzarella.
Calorías: 290. Grasa: 6 gramos.



RSS









