TÚ, TÚ, TÚ
Arriésgate a luchar por tus sueños ¡ahora!

Autor: Molly Fahner

Olvídate de todo lo que has escuchado sobre no correr riesgos en estos momentos. Si realmente quieres triunfar, llegó la hora de ser valiente. Aquí, te decimos cómo lanzarte al agua.

Piensa en algo grande que te encantaría hacer y no has hecho. Después pregúntate qué es lo que te detiene. Lo más probable es que la respuesta sea el miedo. Miedo de andar por terrenos desconocidos, de virar tu vida de cabeza, de fracasar. ¿Quién no ha soñado alguna vez con tener una poción mágica que pudiera beber para convertirse en la chica que no le teme a nada? Pero a falta de brebajes mágicos y con un mundo tan revuelto como el de hoy, es muy tentador quedarte en tu zona de seguridad y poner tus sueños en espera. ¿Pues quieres saber un secreto? Sólo necesitas un poco de fe para llevar tu vida hacia algo mejor.

Y este es el mensaje que va contra tu intuición: estamos en el mejor momento para intentar algo valiente y osado. Seguro que estás pensando: ¿Con qué cuento me van a salir ahora, cuando mi mejor amiga acaba de perder el empleo y todos dicen que la economía se encuentra en su peor momento?

Cuando las cosas cambian mucho y rápidamente, nos atemorizamos; pero también se nos abren las puertas a posibilidades inesperadas. "Los tiempos convulsos pueden conducirnos a grandes y positivas transformaciones en nuestras vidas", señala Arianna Huffington, autora de On Becoming Fearless (Acerca de volverte osada) y fundadora de TheHuffingtonPost.com. "La ventaja de los inconvenientes es que te pueden obligar a enfrentar tus más grandes miedos y vencerlos. Como lo sintetizó Rahm Emanuel, jefe de gabinete del presidente Barack Obama: 'Nunca debes desperdiciar una gran crisis, y a lo que me refiero con esto es a la oportunidad de hacer cosas que antes pensabas que no podrías hacer' ".

Entonces, ¿cómo incorporamos esta filosofía inspiracional a nuestras vidas? Algunos estudios recientes han mostrado que no necesitas nacer valiente para actuar de esa forma, sino que puedes adoptar algunas habilidades básicas de las personas que son osadas por naturaleza. Sigue leyendo, y hallarás las cuatro claves para sacar a la tigresa que hay en ti. Y recuerda:"La capacidad de supervivencia en el siglo XXI tiene que ver con cómo enfrentar el cambio", dice el sicólogo Frank Farley, de Temple University. ¡Prepárate no sólo para sobrevivir, sino para triunfar!

Vive como el Tipo T

Primero hay que determinar dónde estás ubicada dentro del espectro de valentía. Farley ha diseñado una escala T (la T viene por thrill, emoción en inglés) para describir su clasificación. En un extremo se halla el Tipo T y en el otro, el tipo t. "Las personas Tipo T son aventureras por naturaleza, disfrutan las grandes emociones y la incertidumbre", dice Farley. "Por lo general, dan lo mejor de sí en períodos de cambio. Ven el caos como una oportunidad para transformarse. Mientras que otros se ponen nerviosos y evitan probar cosas diferentes, ellos entran en acción".

Sin duda, vivimos un momento ideal para ser del Tipo T. La verdadera clave de las personas Tipo T es que están totalmente convencidas de que son las que controlan su destino (en lugar de sentirse víctimas del mismo). Las del tipos t, por el contrario, son enemigas de los riesgos y se sienten cómodas siguiendo las reglas establecidas.

Seguro que querrás adoptar algo de la actitud de quienes son Tipo T, y en realidad puedes hacerlo, no importa cuál sea tu clasificación. Farley dice que la inclinación de una persona a la osadía es hereditaria entre un 40  y un 60%, lo que te deja un margen para realizar los ajustes que necesites. Revisa la lista siguiente para ver hacia qué tipo te inclinas (raras veces las personas son totalmente de un tipo o del otro). Las frases te darán una idea de lo que distingue a los T y serán un buen punto de partida para ser más aventurera.

Oblígate a salir de tu zona de seguridad

Convertirte en alguien del Tipo T exige que te obligues a realizar cosas que te hacen sentir incómoda. Mientras más te alejes de lo conocido (y mientras más seguido lo hagas), menos esfuerzo te costará. "Evitar las situaciones que te hacen sentir ansiosa, ya sea ir a una fiesta donde no conoces a nadie o quedarte en un empleo que no te gusta, refuerza la tendencia a buscar seguridad", dice Holly Hazlett-Stevens, autora de Women Who Worry Too Much (Mujeres que se preocupan demasiado). "Cuando constantemente te convences de tomar el camino fácil, el más familiar, ese tipo de pensamiento se vuelve un hábito y te estanca". Es como una ley de la naturaleza: los tipos t tienen la tendencia a ser muy cautelosos.

Hay una sola forma de romper el ciclo: hundir tus deditos en las aguas que te atemorizan. "La osadía es como un músculo", dice Huffington. "Sé, por experiencia propia, que mientras más la ejercito, más natural es para mí no dejar que el miedo gobierne mi vida. Tan pronto como damos ese primer paso, empezamos a cambiar nuestras vidas. Mientras más vayamos tras nuestros sueños, más valientes nos volveremos y menos trabajo nos costará la próxima vez".

Así que comienza a actuar de forma valiente aunque no te consideres como tal. Por ejemplo, flirtea con un chico guapo o empieza a enviar tu résumé. Cuando veas que ese chico también te coquetea o te citan para una entrevista laboral, verás que lo desconocido, de repente, no resulta tan aterrador.

Pudieras fijarte como objetivo probar una cosa diferente cada semana: un platillo desconocido, un nuevo juguete sexual o los últimos consejos sexuales de Cosmo. Otra meta: toma la determinación de decir sí más seguido cuando surjan oportunidades interesantes, como un viaje de fin de semana o un proyecto que no estás 100% segura de que podrás dominar.

"El año pasado encontré un vuelo barato a Alaska", cuenta Karla, de 33 años. "Ninguna de mis amigas podía ir conmigo, pero después de informarme acerca de todas las cosas increíbles que podría disfrutar en el viaje, decidí comprar el boleto. Nunca había viajado sola (ni siquiera voy al cine sin compañía), y la idea de estar en un sitio lejano sin nadie conocido cerca me asustaba. Aunque estuve nerviosa durante el viaje, me obligué a hacerlo todo, hasta volar en una avioneta sobre un glaciar. El viaje fue espectacular. No puedo creer que por poco no voy".

No lo pienses mucho antes de dar el salto

Por supuesto que es inteligente analizar antes de introducir un cambio importante, pero pensar demasiado puede inmovilizarte. "Tratando de mantener el control, algunas mujeres se preocuparán y meditarán tanto sobre una decisión, que terminarán convirtiéndola en un problema mucho mayor de lo que realmente es", explica Susan Nolen-Hoeksema, autora de Women Who Think Too Much (Mujeres que piensan demasiado). Llegado un momento, debes respirar profundo y lanzarte.

Si te descubres pensando obsesivamente en el "¿Y si...?", rompe el círculo haciendo otra cosa por un tiempo. "Sal media hora a correr o a caminar, o llama a una amiga para hablar de cualquier otra cosa", sugiere Nolen-Hoeksema. Después diseña tu plan de acción: el simple hecho de saber que tienes uno para alcanzar tu meta, te quitará un enorme peso de encima. Fija un plazo de tiempo al día o a la semana (puede ser durante tu hora de almuerzo o en cuanto te despiertes) para pensar en tu objetivo.

Si te sientes abrumada por la tarea que vas a emprender, intenta dividirla en partes más pequeñas y manejables. Digamos que quieres iniciar un negocio de bolsos de mano. Haz una lista con cada uno de los pasos que necesitas dar: llamar a los dueños de boutiques en la zona para mostrarles tu mercancía, colocar las fotos de tus bolsos en tu página de internet, etc. "Cada vez que taches algo de la lista, tu confianza y osadía aumentarán", asegura Nolen-Hoeksema.

Tómalo con calma 

Dar un paso osado significa aventurarte hacia lo desconocido... y eso da miedo y causa estrés. No tienes idea de qué esperar ni de cómo te van a salir las cosas, pero no puedes dejar que la incertidumbre te paralice. En las propias palabras de Huffington: "La osadía no es la ausencia de temor; es, en verdad, el dominio del miedo".

Aunque te parezca increíble, una actividad serena, como la meditación, puede ayudarte a controlar tus preocupaciones. "Te permitirá reconocer tu fortaleza interna y los recursos con los que cuentas", señala Alan Wallace, presidente del Santa Barbara Institute for Consciousness Studies. "Desarrollarás la paz mental y la sensación de confianza que te conducirán a enfrentar con éxito cualquier obstáculo que se atraviese en tu camino".

Dedica de 10 a 20 minutos varias veces por semana a esta práctica: recuéstate sobre tu cama con los brazos extendidos y el cuerpo relajado, inhalando y exhalando rítmicamente. Imagina que con cada exhalación salen de tu cuerpo cualquier tipo de pensamientos, memorias o imágenes que estén en tu cabeza. Si practicas lo suficiente, empezarás a sentir que tienes el poder de controlar tu mente y que la ansiedad no tiene por qué atraparte.

Otro paso importante para liberarte del miedo es mantenerte más alerta al exterior. "Si estás constantemente concentrada en tus problemas y necesidades, vivirás en un mundo reducido y egoísta", dice Wallace. "En su lugar, dirige tu atención a los demás. Cuando tengas una visión más amplia, no te parecerá una catástrofe cada cosa que te salga mal". Y no pierdas de vista tu objetivo, ya sea mudarte a California, abrir tu propio restaurante o unirte a una asociación internacional de voluntarios... Al mantener presente las maravillosas experiencias que vivirás al materializar tu sueño, no te sentirás tan aplastada por los obstáculos que encontrarás en el camino hacia tu meta. 

 

SUSCRÍBETE A COSMOPOLITAN EN ESPAÑOL.