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	  <n t="Telenovelas" tex="Desfiles en Magia de la Moda"></n>
	  <n t="patito" tex="Modelos y famosos se juntaron en la pasarela de Saks Fifth Avenue en el evento Magia de la Moda. "></n> 
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	  <n t="articulo2" tex="Duermes las consabidas ocho horas, estás satisfecha con tu vida, comes una dieta balanceada, nutres la piel con buenas cremas humectantes y serums, pero aun así, no logras sacudir la apariencia cansada... Algo del otro lado del espejo te recuerda más y más a tu madre, ya de mayor; y no es que no la quieras o no la encuentres bella, pero no estás lista para lucir como si fueran hermanas. Después de meditarlo, decides implementar un cambio en la forma como luces. Entonces comienzan las interrogantes: ¿Cirugía plástica o Botox? ¿Es lo mismo Botox, Thermage, Radiesse y Sculptra? ¿Son esas las únicas posibilidades disponibles? ¿No habrá alguna crema que me ayude a lucir mejor, sin tener que exponerme a una operación? ¿Tengo que pedir vacaciones para arreglarme los ojos?La selección es básicaBusca a un especialista con quien te sientas cómoda; la comunicación entre ambos debe ser franca y amable, dado que será la persona que interpretará lo que deseas. Pídele que te muestre imágenes de pacientes antes y después de intervenciones quirúrgicas, de esa forma podrás comprobar si tu forma de proyectarte y la del cirujano son compatibles. Tal como lo contempla el Dr. Carlos Wolf, quien desde hace 15 años ejerce como cirujano plástico en el sur de la Florida, la selección es un proceso mutuo: 'Yo estoy entrevistando a mi paciente, igual que la paciente me está entrevistando; si sus expectativas y las mías no son afines, aunque me esté pagando, ¿para qué tratar a alguien que no va a sentirse contenta cuando puedo tratar a otras 20 personas que sí se van a sentir satisfechas con los resultados?'. Por ese y otros motivos, asegúrate que el especialista que seleccionas te ofrezca seguridad y la posibilidad de diferentes tratamientos y productos; no es recomendable ir con un médico que solamente use una sustancia de relleno. Indaga sobre las credenciales y la especialización del médico en quien vas a confiar, para evitar dolores de cabeza futuros. Haz todas las preguntas que necesites para sentirte completamente tranquila.No soporto mi cuello, ojos, nariz... Cuenta el Dr. Wolf que en ocasiones le llegan pacientes quienes aseguran que no pueden continuar con la manera como lucen y desean un cambio total. Por regla general, él intenta disuadir de cambios drásticos: 'Trato de lograr el máximo con el mínimo de cirugía'. Añade: '¿Para qué hacer un facelift si con eliminar las bolsas de los ojos o los párpados caídos bien puedes lograr el cambio que buscas? Porque lo primero que envejece es la zona de los ojos. Si quieres más, siempre hay tiempo para hacerlo'.Cirugía vs. 'fillers'Con frecuencia llegan pacientes a su oficina decididos a que les haga una intervención quirúrgica. 'Llevo 20 años haciendo esto, sé lo que se logra con la cirugía y lo que puede hacerse con las inyecciones'. Si no le parece necesaria la cirugía, les aconseja comenzar con opciones menos invasivas o una combinación de ellas. El efecto puede equivaler a un 'facelift líquido'. Las terapias usadas son Thermage (ondas de frecuencias de radio), que 'estira' la piel; Fraxil (rayos láser que no queman), que suaviza las arrugas y cicatrices, y mejora la textura de la piel; IPL (Terapia de luz intensa pulsada), que ayuda a la pigmentación y hace desaparecer lesiones vasculares o manchas rojas alrededor de la nariz; en un par de días los resultados son visibles. 'Si cuidas y proteges la piel, los efectos de estos tratamientos pueden durar más de 1 ó 2 años'. Evolence, colágeno porcino, es la más nueva entre las sustancias de relleno; Radiesse es un producto hecho a base de calcio, cuyos efectos se extienden entre 6 y 9 meses; él aconseja que no se use alrededor de los ojos y labios, porque se pueden formar nódulos. También están los ácidos hialurónicos que dan excelentes resultados en cuanto a añadir volumen en los pómulos o en los labios: 'Me encanta hacer labios, porque es una gran herramienta, las mujeres se sienten mucho más femeninas y sensuales con los labios más carnosos', explica entusiasmado. Entre los productos más usados destacan Restylane y Perlane (6-9 meses y activan la producción de colágeno) y Juvederm (aunque el Dr. Wolf no usa tanto este último). 'En muchos casos, se puede evitar la cirugía por años'. Aclara, para no tener que lamentar después, que 'es importante que el profesional que inyecte sea un experto'. Sculptra es un producto que todavía no ha sido aprobado por la FDA, pero que proporciona grandes beneficios, porque no es muy caro y ofrece excelentes resultados, con una duración de hasta más de un año; es posible que haya que volver a inyectar después de la primera aplicación, pero el cuerpo comienza a producir colágeno. Es recomendable para personas que han perdido mucho volumen.  El Botox se usa para suavizar las arrugas causadas cuando la piel se afloja en la huella que deja el movimiento repetitivo sobre un músculo. Principalmente se inyectan las áreas del entrecejo; en ambos casos se obtienen resultados muy efectivos que pueden durar un aproximado de 4 a 5 meses. ¿Qué peligros existen? Pocos y temporales. ¿Por qué se ven casos como el de Nicole Kidman, que no tiene expresión? 'Eso tiene que ver con la técnica del que inyecta. Si bien pueden haber malas cirugías, no hay mal Botox (siempre que se use un producto de calidad); hay mala técnica. Yo prefiero un resultado mucho más natural'. El Dr. Wolf ha observado una tendencia entre sus pacientes en los últimos cinco años: por diferentes motivos, estos prefieren los procedimientos mínimamente invasivos. Por un lado está el factor económico, pero también juega el aspecto práctico: 'No tienen que tomar tiempo del trabajo para recuperarse de una cirugía, pero reciben beneficios y les vale la pena'. Además, en esta época difícil, 'es más lógico hacerse un tratamiento en la tarde para lucir bien y al otro día poder ir a la oficina sin buscarse un problema con el jefe'. Para muchas personas es mucho más conveniente programar una serie de tratamientos que les durarán varios meses y que pagarán según los van recibiendo, que hacerse una cirugía, para la cual deberán asignar una cantidad considerable de tiempo y dinero (que deberán pagar de una sola vez). ¿Cómo corregir las manchas?Según el Dr. Wolf, hasta el momento, la base es la forma más efectiva de disimular el problema de la hipopigmentación que ocurre cuando producimos una cantidad desequilibrada de melanina. Thermage, Fraxil o IPL también pueden ser efectivos para las manchas oscuras; no olvides la recomendación de cuidarte del sol, pues este activa la producción de melanina. El Dr. Wolf aclara que ningún tratamiento ni cirugía en sí mismos encierran un proceso de rejuvenecimiento. Pero sí pueden iniciar un proceso de renovación, de sentirse mejor y más confiada de su rostro, lo cual es esencial en la vida.  "></n>
	  <n t="articulo" tex="Mata Hari nació el 7 de agosto de 1876, en Leeuwarden, en la provincia de Frisia, Holanda. Su verdadero nombre fue Margaretha Geertruida Zelle. Su padre, Adam Zelle, era un sombrerero al que sus vecinos apodaban con desdén 'el Barón', por sus delirios de grandeza y excentricidades. Su madre, Antje van der Meulen, era una tímida joven sin fortuna, procedente de la pequeña burguesía local.  Adam acostumbraba a pararse con arrogancia ante su establecimiento en la calle Kelders, una de las principales de la aldea, luciendo siempre un sombrero de copa.   -Es todo un personaje -comentaban sus vecinos.  En cierta forma, él era envidiado, porque era exitoso en su negocio. En aquella época, todos los hombres usaban sombrero y Zelle se había convertido en un hombre rico.   El adoraba a su hija Margaretha, a la que llamaba cariñosamente M'greet. Después de ella, nacieron los gemelos Ari Anne y Cornelis Coenraad. Finalmente llegó otro hermano más: Johannes Adam.  Cuando M'greet cumplió 6 años de edad, su padre le dio un gran regalo-sorpresa: una carreta en miniatura, dorada, con capacidad para cuatro niños, toda engalanada y tirada por dos cabras blancas.  -¡Es una maravilla! -exclamó exaltada y, loca de alegría, se fue en su carruaje a la escuela local de la señorita Buys, despertando la envidia de sus compañeras.  M'greet disfrutaba ser el centro de atención de todas las miradas. Había heredado de su padre la pretensión y la arrogancia.  -¡Mi padre es un auténtico barón! -afirmaba a sus amigas.  Cuando ella ingresó en la enseñanza secundaria, comenzó a usar ropa elegante y llamativa, contrastando con la de sus compañeras, que llevaban austeras prendas azules o negras.   En 1889, cuando M'greet tenía 13 años, un nuevo competidor abrió otra tienda de sombreros en la aldea, asestándole un golpe fatal al negocio de su padre, que se declaró en bancarrota. Entonces su familia tuvo que mudarse a un modesto apartamento y Zelle se fue a La Haya en busca de trabajo. Pero no encontró nada y un año más tarde regresó a Leeuwarden derrotado.  Su carácter se tornó despótico y ácido, y la emprendió contra su mujer y sus hijos, inclusive con su mimada M'greet.  Ese mismo año sus padres se separaron. Antje estaba enferma de los pulmones y el 10 de mayo de 1891, fallecía. M'greet, estaba a punto de cumplir los 15 años de edad.  Los hermanos fueron separados y repartidos entre los vecinos, que se brindaron a  cuidar de ellos temporalmente.  El padre marchó a Amsterdam, pero M'greet se sintió herida cuando supo que él vivía en esa ciudad con otra mujer.  Su tío y padrino, el señor Visser, tomó su custodia y se la llevó a su hogar en el cercano poblado de Sneek. Pocos días después la envió a la Escuela Normal de la ciudad de Leiden, pagando todos los gastos.  En la escuela de Leiden, Margaretha se sintió incómoda, porque ella era distinta a las demás muchachas que tenían el prototipo de las holandesas de aquella época, de estatura mediana, cabellos rubios y ojos claros. Ella era extremadamente alta, de anchas caderas, pero de escaso busto, tenía el cabello negro y los ojos castaños almendrados.  Lo plano de su pecho la obsesionaba y se lo abultaba con medias. No obstante, fue allí donde comenzó su fama de seductora.   El director de la institución, Wibrandus Haanstra, un hombre mayor y casado, se enamoró de ella locamente y llegó a arrastrarse a sus pies y a escribirle apasionados poemas con tal de conseguir sus favores. A veces ella accedía a dar un largo paseo tomados de la mano después de clases.  Cuando el asunto llegó a oídos del tío Visser, la sacó de inmediato de la Escuela Normal, y en marzo de 1895, la envió a La Haya a casa de otro tío de Margaretha, el señor Taconis.  El ambiente en su nuevo hogar era muy rígido y Margaretha se sentía asfixiada.  -¡Tengo que encontrar la forma de salir de aquí! -se dijo.  Fue entonces cuando se le ocurrió buscar en los anuncios de solicitud de esposa, del periódico Het Nieuws van den Dag, y encontró uno que llamó su atención. El texto decía:   'Capitán del ejército holandés, actualmente disfrutando de permiso, desearía encontrar esposa antes de su regreso a las Indias Orientales. Busca una señorita culta, de presencia agradable y buen carácter. Las interesadas pueden responder al apartado de Correos 2006, de Amsterdan'.  Se trataba de Rudolf John MacLeod, un oficial holandés, pero el anuncio no lo había puesto él, que era un solterón de 39 años de edad, sino que había sido una jugarreta de un militar amigo suyo. MacLeod lo tomó con desenfado.   El era un oficial con un historial excelente, que había recibido dos condecoraciones por su valor en Sumatra. Había sido herido en combate, contraído varias enfermedades tropicales, y padecía de reumatismo y diabetes. Era la primera vez que tomaba un permiso y había venido a Amsterdam para recuperarse de un ataque de malaria.   Respondieron al anuncio del periódico 16 mujeres. La última carta en llegar fue la de Margaretha. Las otras mujeres le hablaban de sus cualidades y de sus dotes, Margaretha tuvo la astucia de enviarle una fotografía suya donde lucía tan bella, que atrajo de inmediato la atención de MacLeod.  -¡Qué mujer! -exclamó el Capitán-. ¡Es tan morena y guapa como las gitanas!  El concertó una cita con Margaretha, frente al Rijksmuseum de Armsterdam. El día señalado, Margaretha, que nunca sería puntual, llegó tarde, y lo encontró tamborileando impaciente su bastón. El Capitán no era un hombre atractivo y su calva lo hacía lucir 10 años mayor. Parecía el padre de la joven de 18 años, pero a ella le gustó.  'Al menos es más alto que yo', se dijo.  El se mostró respetuoso y cortés en esa cita, en la cual recorrieron el museo.   Durante dos meses, Margaretha y MacLeod sostuvieron encuentros intermitentes y una frecuente correspondencia. Ella le respondía cariñosa y apasionadamente, y lo inducía al matrimonio. En una carta escribió: 'Me preguntas si estoy dispuesta a hacer una tontería. ¡Diez veces si tú me lo pides! Puedes hacer conmigo lo que desees, porque dentro de unas semanas seré tu esposa. ¿No es maravilloso que ambos tengamos el mismo temperamento indómito?'.  Finalmente, MacLeod le propuso matrimonio a Margaretha. El padre de ella exigió conocer a su pretendiente. Ambos hombres se detestaron desde el principio.  Solo hubo boda civil, que se celebró en el mes de julio en el ayuntamiento, a la cual el padre de Margaretha asistió con su habitual sombrero de copa. Ella lucía un vestido gris perla de cola y llevaba velo de tul largo. El Capitán iba de traje de gala militar, ostentando sus medallas. Solo habían sido invitados los familiares y amigos más íntimos.  La cena de esponsales se celebró en el Café Americano. Según cuenta el biógrafo Richard Skinner en su libro Ojo del amanecer, Margaretha se dio cuenta de que faltaba su padre y nadie sabía dónde podía estar. Entonces, MacLeod le dijo en voz baja:   -Di instrucciones al chofer para que lo llevara a otro restaurante.  La pareja fue a pasar la luna de miel en Wiesbaden, que ya entonces era un elegante balneario alemán.   De regreso a Amsterdam, MacLeod no estaba muy contento, porque el viaje le había costado muy caro. Se quejaba de los derroches de su flamante esposa:  -Has acabado mis ahorros comprándote trajes en la tienda del balneario donde los precios son tan abusivos.  Muy pronto, él comenzó a pasar noches fuera de casa, en los burdeles.  La reina Emma ofreció una recepción en los jardines del Palacio Real, a la que asistieron casi todos los oficiales destinados fuera de la metrópoli, así como también políticos, hombres de negocios, aristócratas y personalidades de la alta sociedad. Margaretha se sintió dichosa en aquel ambiente, el que siempre había soñado. Ellos fueron presentados a la Reina y a su hija, la princesa Guillermina.  Margaretha quedó embarazada y el 30 de enero de 1897, daba a luz a un niño. MacLeod brindó con sus amigos y anunció:  -Mi hijo se llamará Norman como mi tío abuelo, que llegó a general.  Su permiso en Amsterdam llegó a su fin y él fue ascendido a comandante y destinado a Toempoeng, en la isla de Java.  Allí, Margaretha dio a luz a una niña que llamaron Louise Jeanne.   Ella se dedicó a observar a las bailarinas javanesas del templo, y usaba ropa y joyas  que las mujeres holandesas del lugar consideraban impropias de su posición social. Los sábados por la noche, Margaretha ofrecía su versión de los bailes nativos en el club de oficiales, y disfrutaba con la admiración de los hombres y los celos de su marido.  En el mes de diciembre, MacLeod fue trasladado a Medan en la costa de Sumatra.  Cuenta el biógrafo Russell Warren  Howe, en su libro Mata Hari, que al mes de haber llegado a Medan, los niños se enfermaron. Los médicos diagnosticaron un envenenamiento; más tarde descubrieron que se debía a la salsa del arroz que habían comido. Norman murió a los dos días, el 28 de junio de 1899. Louise se salvó, porque esa noche apenas había probado bocado.  Hubo varias versiones sobre la tragedia. La más difundida fue que MacLeod tenía relaciones con una sirvienta, una joven muy bonita, y celoso, había echado de la cocina a un soldado javanés que la estaba cortejando y prohibió todo contacto entre ellos. El soldado había convencido a la sirvienta de que se vengara, o lo había hecho él mismo.   MacLeod culpó a Margaretha de la muerte de Norman, por no haber preparado ella misma la comida de sus hijos, y la golpeó brutalmente.  Las autoridades holandesas trasladaron a MacLeod a Bajoe Biroe, un puesto militar en la selva de Java, donde Margaretha contrajo tifus. Al año siguiente, el 2 de octubre de 1900, él se retiró del Ejército.  Con su pensión pudieron instalarse en Sindanglaya en las afueras de la ciudad de Bandung, donde la vida era saludable y menos costosa que en Holanda.  Pero MacLeod bebía mucho, le era infiel y le pegaba. Y amenazó a Margaretha con un arma de fuego cargada.  En marzo de 1902, los MacLeod regresaron a Amsterdam, donde alquilaron un apartamento. Pero una mañana, en ausencia de Margaretha, el retirado militar hizo las maletas y la abandonó, llevándose consigo a su hija Louise Jeanne. Al día siguiente, publicó una nota en el periódico Het Nieuws van den Dag, en la que MacLeod decía que no se hacía responsable de las deudas que su mujer pudiera contraer.  A punto de cumplir 27 años, y sabiendo que su único patrimonio era su atractiva belleza, Margaretha decidió irse a París.  -¿Adónde va a ir una mujer divorciada? Solo a París -dijo.  Ella había conocido en una recepción en La Haya al acaudalado barón Henry de Marguérie, diplomático en la legación francesa de Holanda. Se hicieron amantes y él pagó la factura de sus gastos de hotel. Por Marguérie, ella cambió el nombre de Margaretha por Marguérite.  En París, Marguérite realizó algunos intentos fallidos como modelo. El propio pintor Guillaumet reconoció que ella era bonita y tenía buen cuerpo, pero que sus senos eran desproporcionadamente pequeños y no podía posar desnuda.  Como ella era una buena amazona, consiguió trabajo parcial como instructora en la escuela de equitación que regentaba Ernest Molier. Observando su agilidad, un día Molier le preguntó:  -¿Has trabajado de bailarina?  Ella recordó que había bailado para los oficiales y decidió tomar la danza como carrera, crear algo nuevo, lo que denominaría danza hindú. Marguérite comenzó a inventarse un pasado misterioso y exótico para estimular la curiosidad del público. Pero esas historias las cambiaba.   Se hizo presentar por el Barón en los salones de París, como la hija de un sacerdote de Java y de una joven holandesa que se había sentido atraída por la filosofía. Más tarde cambió la versión presentándose como la hija de un oficial holandés destacado en las Indias Holandesas y una muchacha nativa. Después, sería Lady MacLeod, hija de un lord inglés con una joven india.  Según los biógrafos Irving, Amy y Silvia Wallace y David Wallechinsky, autores del libro The Intimate Sex Lives of Famous People, ella conoció a Emile Etienne Guimet, propietario de un museo de arte oriental, quien le permitió hacer su debut como bailarina en sus salones. Para entonces, ya se había convertido en Mata Hari.  Ella se presentó al público diciendo: 'Mi madre, del templo de Kanda Swandi, murió a los 14 años, el día de mi nacimiento. Los sacerdotes me adoptaron y me bautizaron bajo el nombre de Mata Hari, que quiere decir Ojo del amanecer'.  Dijo que había sido educada por los sacerdotes del templo, que le enseñaron las danzas sagradas en honor al dios Siva y que había bailado por primera vez desnuda a los 13 años ante el altar.   Un violinista que había oído música hindú, tocó esa noche mientras ella ofrecía una electrizante representación de danzas orientales, luciendo un ajustador de lentejuelas (relleno con plumas de aves) y unos velos transparentes.  El crítico teatral Edouard Lepage describió su actuación: 'Su cuerpo flexible se hace a veces un todo con las ondulantes llamas, tensándose súbitamente en medio de sus contorsiones... Mata Hari se arranca las joyas... se despoja de los adornos que cubren sus pechos'.  Muchas fuentes señalan que Mata Hari nunca bailó completamente desnuda, y que siempre ocultó sus pechos, que según ella, habían sido mordidos por MacLeod, quedando permanentemente desfigurados.  Mata Hari inventó el streptease y logró que desnudarse resultara algo artístico y exótico, a la vez que aceptable. Su carrera ascendió vertiginosamente, vivía bien y tenía una fiel sirvienta holandesa: Anna Lintjens.   Edouard Clunet, un próspero abogado sesentón y amante suyo, le procuró como representante artístico al gran empresario Gabriel Astrud. El primer contrato que este le consiguió fue para actuar en el Olympia.   Mata Hari se convirtió en la sensación de las principales capitales de Europa, a la vez que despertaba la pasión de los hombres. Su larga lista de amantes y amigos incluía: el príncipe heredero de Alemania; el barón de Rothschild; Marcel Proust; el duque de Cumberland; el príncipe de Mónaco y el presidente del consejo holandés. Pero su primer amante significativo fue el teniente Alfred Kiepert, rico, casado, quien en 1906 la instaló en un apartamento.  Su padre, Adam Zelle, sumido en la miseria, escribió un libro para hacer dinero, titulado: La vida de Mata Hari: la biografía de mi hija y mis motivos de queja contra su ex marido. Ella no hizo comentarios.  Cuando un año más tarde, Mata Hari regresó a París, después que Kiepert le diese lo suficiente para vivir, ella declaró:  -Estuve en Egipto y en la India.  Poco a poco, de bailarina, Mata Hari se fue convirtiendo en una cortesana que en ocasiones bailaba. Su precio era de 7,500 dólares por noche.   En 1910, ella vivió en la región francesa de Turena, en el Château de la Dorée como amante del agente de cambio y bolsa, casado, Xavier Rousseau.   Cuando se separaron, él se convirtió en un vendedor de champán.  -Mata Hari lo arruinó -afirmó la esposa de Rousseau.  Su historia de espía, verdadera o falsa, se inició el día que estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, y ella estaba actuando en Berlín. Por esa época era la amante del jefe de policía de esa ciudad. Más tarde fue la amante de Kraemer, cónsul alemán en Amsterdam y jefe del espionaje de su país.  Kraemer pensó que ella podría sacarles información a los militares franceses, y a cambio de una suma considerable, Mata Hari se convirtió en la agente H-21. Pero como era ambiciosa e inconstante en sus afectos, decidió convertirse en agente doble. En París ofreció sus servicios al capitán Landoux, quien estaba a cargo del Servicio de Espionaje y Contraespionaje francés.   Mata Hari se enamoró del capitán ruso Vadime de Massloff. En 1916, ella fue a visitarlo al balneario francés de Vittel.  -Supe que te estabas recuperando de una herida y aquí me tienes -le dijo.  Pero posiblemente ella estaba realizando una misión de espionaje.  Los servicios de espionaje secretos franceses e ingleses sospecharon que Mata Hari trabajaba para Alemania y la pusieron a prueba, confiándole una misión en Holanda, pero ella no pudo llegar a ese país y se dirigió a España. Allí, por propia iniciativa llegó a intimar con el capitán von Kalle, el agregado militar alemán. De él obtuvo información sobre las maniobras alemanas que trasmitió al servicio francés, pero siguieron sospechando de ella. Mata Hari fue detenida cuando regresaba a París después de su misión, el 13 de febrero de 1917.   En su habitación de hotel encontraron varias fotografías de ella con De Massloff. En el reverso de una de ellas había escrito: 'Vitell 1916. En recuerdo de alguno de los días más hermosos de mi vida'.  Ella declaró a un interrogador, mientras estaba en la cárcel: 'Me gustan los oficiales. Prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico. Mi mayor placer consiste en acostarme con ellos, sin pensar en el dinero. Les he dicho que sí con todo mi corazón. Se iban totalmente satisfechos, sin haber mencionado siquiera la guerra, y yo tampoco les preguntaba nada que fuera indiscreto. Solo he seguido viendo a De Massloff, porque lo adoro'.  Sin embargo, De Massloff declaró: 'Mis relaciones con Mata Hari han sido una aventura sin importancia'.  El consejo de guerra que juzgó el caso la encontró culpable y fue condenada a muerte. El 15 de octubre de 1917, Mata Hari fue fusilada. En ese instante su historia se convirtió en un enigma.  Las distintas leyendas dicen que ella se abrió el abrigo y dejó al descubierto su cuerpo desnudo para persuadir a sus ejecutantes. Que un amante suyo sobornó a los miembros del pelotón para que usaran cartuchos de salva, luego la colocó en un ataúd ventilado y se la llevó en secreto. Nada de eso fue cierto. La única verdad es que nadie reclamó su cadáver y fue entregado a la Facultad de Medicina de la Universidad de París, para hacerle autopsia, pero su cabeza fue embalsamada y estuvo en el Museo de Criminales de Francia hasta 1958, año en que fue robada, quizás, por un admirador.  Y el enigma continúa... La escritora Pat Shipman, en una nueva biografía de Mata Hari, afirma que era hermosa, mentirosa compulsiva y amoral; pero que no fue una espía, y que padeció de sífilis contraída de su marido, no de su promiscuidad.      FIN  Debemos aclarar que el género de la novela biográfica no es un género puro. Tiene tanto de historia y realidad como de ficción y fantasía. La biografía tiene como mérito estudiar e historiar al personaje en su entorno real. Decir obligadamente la verdad lógica de los hechos. Sin embargo, el mérito de la novela es darle forma a la historia. El autor la adorna con su imaginación. Crea diálogos y presenta los personajes según su concepción personal.          "></n> 
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