Foto: Cortesía
Finalmente, lo hicieron. Por recomendación directa, Fox Animation, los creadores de La era de hielo y La era de hielo 2, El deshielo, se deshicieron de parte de la nieve e incluyeron nuevos personajes, entre ellos muchos dinosaurios, algo que podría parecer un riesgo mortal si el éxito del proyecto no estuviera a cargo de Carlos Saldanha y Mike Thurmeier, genios probados en la nueva guerra de los estudios de animación.
Filmada en estéreo para tercera dimensión, en este "amanecer de los dinosaurios" atestiguamos cambios drásticos en el sentido de la historia. El tiempo ha seguido su curso y los mamuts Manny y Ellie (voces en inglés de Ray Romano y Queen Latifah) van a tener un bebé; Diego (Denis Leary), el dientes de sable, ha envejecido perdiendo habilidades (aunque no todas, porque muchos cachorros han aparecido en la comunidad); y el perezoso Sid (John Leguizamo), imprudente como siempre, tomará decisiones que darán pie a la trama de esta cinta.
En tal contexto, aparecerá una peculiar comadreja de nombre Buck (Simon Pegg), emparentada por su carácter locuaz y temerario con el capitán Jack Sparrow de Piratas del Caribe, y por su búsqueda obsesiva con el capitán Achab de Moby Dick. Con ellos cumplirá una misión de revancha contra el mayor de los dinosaurios: Rudy. Paralelamente, continúa la neurótica persecución de la nuez por parte de un Scrat ahora atribulado con la aparición de su contraparte femenina.
Un brasileño congelado
Carlos Saldanha es el cerebro tras los más importantes proyectos de Blue Sky en los años por venir. Entre ellos se incluye Rio, también animada y en 3D, una cinta inspirada en su propia tierra, Río de Janeiro. A sus 41 años de edad, el graduado en Animación por la School of Visual Arts de Nueva York ha sido nominado dos veces al Oscar y ha dirigido, además de La era de hielo 1 y 2, Robots y Gone Nutty. A propósito de la serie congelada, comenta: "La primera fue más conmovedora por el asunto del bebé humano. La segunda era más comedia e intentaba mostrar el mundo de los personajes; pero ésta tiene que ver más con la familia y la amistad. Claro que lo más difícil fue mantener las historias precedentes para luego ir más lejos, manteniendo el interés del espectador".
Sobre dirigir el destino de estos personajes, dice: "Es difícil mantener el proceso fluyendo entre 400 cerebros concentrados en labores creativas; es tentador porque tienes muchas ideas buenas alrededor, como en una dulcería. Digamos que es una democracia en la que todos pueden aportar, pero en la que alguien debe tomar una decisión final".
Tras siete años y dos capítulos precedentes, las expectativas crecen: "La presión al hacer esto es enorme", observa. "No sólo por parte de nuestro equipo o de los estudios, sino también de la gente que ama a estos personajes y quiere saber más de ellos; que los conoce lo suficiente como para intuir qué cosas harían y qué cosas no. Por eso, aunque no tenemos prohibido nada durante el desarrollo, debemos tener mucho cuidado permanentemente". Debutando en la animación 3D, llama la atención que Saldanha no la haya intentado antes. "No veo muchas películas en 3D", revela. "Ahora es muy importante, ha hecho que la gente vuelva a las salas en lugar de comprar un DVD. Todos los estudios lo están haciendo y nosotros tenemos que seguir la tendencia. Así, aunque somos más pequeños que Pixar o DreamWorks, competimos y nos respetamos de igual forma".
Luego de dos éxitos consecutivos entre la nieve, ¿cómo estar tan tranquilo justo antes del estreno? "Después de dos años y medio en el proyecto La era de hielo 3, a punto de mostrárselo a la gente, los nervios sólo me permiten vivir un día a la vez", ríe. "De hecho, ser director aquí es como ser una porrista que anima a los demás y no puede flaquear nunca".
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