Recuerda que puedes comentar esta, y otras notas, en nuestra página de Facebook.
Mujeres famosas y hermosas abundan en el mundo del espectáculo, pero ninguna de ellas le llega a los talones a Norma Jean Baker, quien como Marilyn Monroe ha robado durante décadas mucho más que suspiros a millones de hombres alrededor del mundo.
Marilyn inició su carrera como modelo y al final de la década de los 40 ingresó al mundo del celuloide, donde poco a poco logró posicionarse como uno de los grandes símbolos sexuales del cine, gracias a su incomparable belleza y su frescura ante la pantalla, imagen que le valió aparecer en el primer número de la revista Playboy.
Contrario al prejuicio que existe sobre las rubias y su falta de inteligencia, Monroe fue conocida por una chispeante agilidad mental facilitada por su coeficiente intelectual de 164 puntos, cuatro puntos arriba de Einstein, a quien le comentó durante una conversación: "¿No cree que deberíamos tener un hijo juntos para que tuviera mi físico y su inteligencia?".
También era conocida por ser una persona de mente abierta y receptiva, sin prejuicios, por lo que cuando fue cuestionada sobre su orientación sexual no tuvo ningún empacho en señalar: "La gente comenzó a decir que yo era lesbiana. Sonreí. No hay sexo incorrecto si hay amor en el".
La vida romántica de Marilyn siempre fue un sube y baja, pues a pesar de ser una mujer rodeada del éxito y la admiración de miles de hombres, le fue difícil encontrar el amor y solía decir: ·Una carrera es una cosa maravillosa, pero no sirve para acurrucarse contra ella en una noche fría".
También nos puedes encontrar en Twitter @EsmasCine.
Bien conocida por sus compañeros de reparto como una mujer con la que era complicado trabajar debido a sus desplantes y constantes retrasos, Marilyn siempre estaba segura de su valor y no temía hacerlo saber a los demás al decir: "Soy egoísta, impaciente y un poco insegura. Cometo errores, pierdo el control y a veces soy difícil de lidiar. Pero si no puedes lidiar conmigo en mi peor momento, definitivamente no me mereces en el mejor".
Así era Marilyn, una verdadera diva de Hollywood que según las versiones oficiales se suicido por una sobredosis de medicamentos para dormir en agosto de 1962. Sin embargo, a pesar de los años su memoria no conoce fronteras y sigue viva en la mente de multitudes, que la siguen amando por ser una mujer hermosa, libre y sin prejuicios, como ella misma decía: "Me gusta estar totalmente vestida, o si no totalmente desnuda. No me gustan las medias tintas". Así era Marylin Monroe.
Rosario Dawson: en Trance
Los guapos de G.I. Joe
Los tatuajes de Ryan Gosling
Terapia de riesgo, traición y muerte
La rebeldía de Los Croods
Cartelera ESMAS: Cine para todos