Foto: Cortesía
El director de El silencio de los inocentes, Jonathan Demme, aseguró durante unas clases magistrales sobre cine en Marraquech que no cree "en la competición entre películas, ni en el concepto de los Oscar".
"Los directores no pensamos en hacer una película para competir con otra", dijo Demme en las clases magistrales organizadas en el marco del Festival de Cine de Marraquech, que esta noche homenajeó al director en el Palacio de Congresos.
Durante esta sesión dirigida a jóvenes directores cinematográficos, Demme señaló que "a veces no encontrarte dentro de la lista de los Oscar hace que te subestimes y creo que eso no es bueno".
Sin embargo, el director añadió que las cinco estatuillas que se llevó El silencio de los inocentes en los Oscar en 1992, entre ellas la de mejor dirección, tuvieron un gran impacto en su carrera profesional, y le permitieron hacer películas como Philadelphia (1993), filme con el que Tom Hanks consiguió un Oscar.
Demme, que comenzó su carrera de cineasta en los años 70 con películas como Caged Heat (1974) y Handle With Care (1977), terminó la conferencia explicando que la razón por la que realiza películas es porque "se trata de una adicción, una dependencia (...) y un reto".
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