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Foto: NOTIMEX
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Anoche se vivió una experiencia mágica e inolvidable para muchos; aún cuando las nubes se cerraban en lo alto del Foro Sol, eso no fue motivo para perder la emoción de ver a Paul McCartney, quien desde el primer momento en que apareció en el escenario, los gritos y las lágrimas de los asistentes no se hicieron esperar.
Ataviado en un elegante traje negro y con la alegría y energía de un jovenzuelo, Macca entregó su primer tema, "Venus and Mars rock". La luna enmarcaba perfecto la noche y hacía juego con las nubes, las luces y los gritos de 55 mil seguidores coreando al unísono ¡Paul, Paul, Paul!
Apenas comenzaba la magia y sonaron los primeros acordes de "Jet", para dar paso a "All my loving" y "Got to get you into my life".
Una vez acalorado, Paul se despojó de su saco y señaló en un español imperfecto pero emocionado: "Estamos muy contentos de estar aquí de nuevo".
El ex Beatle continuó la velada con "Let me roll it", "Two of us", "Blackbird", "The Long and Winding Road", que fue la más iluminada por los encendedores, y "My love", de la cual destacó, escribió para su esposa difunta Linda, tampoco pudieron faltar los temas dedicados "a su amigo John y a su amigo George", "Here Today" y "Something", respectivamente, esta última, una de las más emotivas de la noche.
Paul más participativo que nunca, contó que está tomando clases de español en Inglaterra, por lo que la expresión, que al parecer le causó curiosidad fue "chilangos", la cual no dejó de repetir con algo de diversión. El músico multinstrumentista lucía fascinado por el calor que recibió de su público mexicano y cuando las palabras en español se le agotaban, Paul trataba de comunicarse con movimientos corporales de cariño y agradecimiento, regalando su mejor sonrisa.
Tampoco faltaron temas que pusieron a bailar y cantar a espectadores de varias generaciones como "Eleonor Rigby", "Ob-la-di, ob-la-da", "Band on the run", "Back in the USSR", "A day in the life" y "Live and let die".
Una gran sorpresa fue cuando Paul invitó a una mujer a subir a bailar con él en el escenario, y fue "Get back" la encargada de encender los ánimos de los asistentes y festejar el sueño de una seguidora.
La noche culminaba y Paul nos regaló "Paperback writer", "Let it be" y "Hey Jude".
"McCartney sin duda alguna quedó nuevamente sorprendido con el calor, euforia, creatividad y amor hacia él y su música de los miles de admiradores que tiene en México", señaló Fernando Mendoza, un fiel seguidor del músico. "Todavía más aún sorprendente fue, cuando Paul nos pidio que encendieramos y apagaramos nuestros encendedores al ritmo que él nos marcó e improvisando una letra y un ritmo con sus músicos, nos puso a cantar "México enciende sus luces", agregó.
Paul se despidió, tras una noche muy animada, pero los asistentes volvieron a corear su nombre hasta hacerlo volver para interpretar "Sargent Peppers Lonely Hearts Club Band", no sin antes decir que "ya era tarde, la hora de ir a la cama". Para cerrar con broche de oro, mezcló este tema con "The End", que dice: "and in the end, the love you take is equal to the love you gave" (y al final, el amor que tú recibes es igual al amor
que tú entregaste).
Sir Paul McCartney ofreció el primero de dos conciertos en la Ciudad de México, como parte de su gira Up and coming tour, esta noche, el segundo recital podrá ser visto a través de una pantalla gigante en el Zócalo Capitalino y en el Bosque de Chapultepec, en el Altar de la Patria.
También será transmitido en vivo por http://www.coca-cola.tv/.
DATOS CURIOSOS
Paul McCartney usó aproximadamente 10 guitarras durante la velada, entre ellas, el ukulele (Hawai).
En algunas ocasiones tocó, la guitarra, en otras el bajo, y el piano.
Interpretó más de 30 canciones.
El concierto duró casi tres horas.
El Foro Sol lució lleno total.
Al finalizar, Paul regaló un bajo autografiado a un fan suertudo, tras que el artista recibiera una playera de la Selección Mexicana, entregada por otro admirador.
El saldo: una amenza de tormenta que se quedó sólo en eso para convertirse en una lluvia de emociones, el resultado: garagantas afónicas pero corazones felices.
Una noche gloriosa también para los vendedores que hicieron su agosto vendiendo chamarras en $350, playeras en $100, tazas en $70, relojes de pared $50, poster de la gira $50.