|
|
Hay trabajadores que están desmontando el cabaret. Tocha se despide del lugar con nostalgia.
Los vecinos comienzan a pelear con los policías, mientras unos trabajadores ya están sacando muebles de las casas.
Laureano toca algo de lo que compuso para que Alexis (Mane de la Parra) lo escuche, a él no le gusta del todo y comienza a arreglarle la canción. Cuando Alexis sale, Laureano sin querer, derrama vino sobre la computadora de Alexis.
Lucrecia (Lucía Méndez) le llama por teléfono a Silvestre (Juan Carlos Barreto) para pedirle ayuda, pues derrumban el cabaret y no tiene a dónde ir.
Abril (Samadhi) le comenta a Britni (Mariana Botas) que no es normal que el niño llore tanto y le propone llevarlo al doctor, pero antes, Abril lo carga y le comienza a cantar, el bebé se queda dormido. Gladys (Alejandra Ávalos) no entiende por qué nunca la quiso.
Silvestre llega con Lucrecia a su casa, él le ofrece quedarse ahí, Rubí furiosa le reclama, le advierte que si él decide darle asilo, entonces ella se irá.
Orlando (Fernando Allende) le propone a Alexis que Mariano (Patricio Borghetti) y ellos dos compongan un nuevo tema, así podrán hacer armonías.
Rubí llega con Gladys y le comenta que Silvestre metió en su casa a Lucrecia, Gladys le ofrece su ayuda.
Abril y Britni comentan que el doctor revisó al bebé y dijo que estaba sano, pero ese era su carácter y que deben dejarlo llorar. Britni no queda convencida y decide ir con un chamán.
Los vecinos se reúnen para oponerse a los policías que siguen delimitando la zona, aparece Gladys y les reclama.
Lisa (Thelma Madrigal) se da cuenta que Lucrecia la engañó y por su culpa todos se van a quedar sin casa.
Llegan Ángela (Bianca Marroquín) y Lisa a ver a Franco (Agustín Arana), le piden que le ponga un alto a Lucrecia, porque se aprovechó de Lisa para que ella le cediera los terrenos de La Esperanza y ahora los van a demoler. Franco les promete que evitará que lo haga.
Silvestre en su papel de Visconti (Silvestre), le coquetea a Aldo (Lisardo). Regina le confirma a Aldo que todo está en orden, le explica que el Emporio Dupris pasará a ser propiedad de Visconti para lanzar nuevos productos de belleza al mercado en toda Latinoamérica, Oceanía y Europa. Visconti le ofrece nuevamente ser vicepresidente. Aldo firma los documentos.
Abril y Britni con el bebé, salen y ven a los vecinos en completo escándalo contra los policías que lanzan sus pertenencias a la calle. Muñe y Mabel llegan, le piden a Britni ir a su casa para alejarse del enfrentamiento.
Mariano le explica a Alexis que deben defender el Centro Cultural y la escuela, además de apoyar a los vecinos.
Aldo feliz porque cree que ganó muchos millones, invita a Macarena a viajar con él, y se dice a sí mismo que la usará hasta que se canse de ella.
Lucrecia deja pasar a Franco con Ángela y Lisa. Franco le reclama que haya engañado a Lisa y le advierte que tendrá que pasar sobre él, ella se burla y le dice que el papel de salvador no le queda.
Gladys se sorprende de que Renato Visconti esté solidario con ella, Silvestre se quita el disfraz y Gladys se enoja.
Muñe le pide a Britni que lo perdone por haber dudado de ella.
Franco con actitud firme, amenaza a Lucrecia con que debe pagar por todo el daño que ha hecho, incluso yéndose a la cárcel. Toma del brazo a Lucrecia y la lleva hacia afuera de la casa para que detenga el desalojo.
Lorenza (Marisol del Olmo) finalmente acepta y le dice a Leonardo que lo quiere.
Los vecinos no dejan pasar las demoledoras, Franco le ordena a Lucrecia que de la orden de que se retiren y ella se niega, al contrario, les pide a los conductores que avancen y como no lo hacen, ella se sube a una de las máquinas y comienza a avanzar. Ángela, Lisa, Alexis y Mariano, comienzan a organizar a los vecinos para hacer vallas humanas.
Leonardo le comenta a Aldo que se va de la empresa y no desea saber más de él. Le informa que le devolvió su dinero a Lorenza y le pidió perdón, además ellos se aman. Aldo lo amenaza con matarlo. Leonardo toma su caja y se va, cuando va por el pasillo, Aldo lo alcanza y le asesta un fuerte golpe en la cabeza con una escultura.
Franco se coloca hasta el frente de la valla humana y reta a Lucrecia a matarlo, porque él no la va a dejar pasar. Lucrecia pierde el control de la máquina, Ángela empuja a Franco antes de ser aplastado. Mariano sube a la máquina, logra quitar a Lucrecia y controlarla. Franco y Ángela caen juntos, Mariano observa que entre ellos aún hay algo.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal urgió a las autoridades a proteger a los niños que son utilizados en ritos sectarios como el caso del menor mutilado en el Estado de México
Acceso a contenido Widgets