Obsesión por las cirugías
Autor: Karla Romero
La dismorfia es un trastorno en que el caen muchas mujeres, sobre todo a partir de los quince años. No obstante, cada vez hay más casos de hombres, cuyas preocupaciones frecuentes son respecto al cabello, la nariz, sus genitales, la cantidad de masa muscular, etc.
Este trastorno crónico tiene variaciones de los síntomas y provoca un deterioro en la vida de quien lo padece y una incidencia notable en su estado de ánimo, por lo que llega a aislarse.
La dismorfia se caracteriza por un exagerado miedo a la fealdad, lo cual conlleva a sobredimensionar pequeños defectos físicos o incluso a imaginarlos. Quienes padecen esta patología son personas muy inseguras, que buscan la aceptación del otro y por eso siempre están queriendo hacerse alguna cirugía plástica.
También se da en individuos neuróticos y psicóticos, y en aquellos que durante su niñez fueron rechazados, menospreciados, etc., por lo que cuando crecen tienen temor a ser relegados y ponen su valor como persona en la estética corporal, padeciendo una preocupación patológica por verse bien, lo que les hace distorsionar la percepción de la realidad.
En la actualidad, muchas son las estrellas que se deciden por la cirugía para embellecerse o quitarse unos años. Sin embargo, algunos famosos han convertido el bisturí en una auténtica adicción y no dudan a la hora de pasar en repetidas ocasiones por el quirófano; aunque lamentablemente el resultado no siempre es el esperado.
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Hay gente que ha sufrido los resultados negativos de una negligencia médica y no tienen ningún problema psicológico.
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Los tratamientos estéticos más nuevos no siempre son los mejores.
Si tienes obsesión por cambiarte físicamente y nunca te ves lo suficientemente bonita, acude a un psicólogo puedes padecer un trastorno de dismorfia corporal. -
Un esteticohólico es un adicto a las cirugías estéticas y cambios corporales; esta adición está aumentando dramáticamente.
Foto: Hoy.
