
Fernanda, una joven de 15 años, fue secuestrada y sometida a diversos horrores, como el de la mutilación, ya que le cortan un dedo para enviárselo a su familia. Una vez que logró escapar de ese infierno no puede retomar su vida y liberarse del miedo y de la angustia, no se da cuenta que todo ha quedado atrás y que está a la orilla del cielo. Elisa, mamá de Fernanda, recuerda que cuando su hija estuvo en cautiverio, rezó y pidió a la Virgen una señal que le diera a entender que su hija estaba viva y de que volvería a sus brazos, la señal surgió, el milagro fue asombroso e impactante, mismo que en la lejanía, Fernanda también logró ver.
