¡Síguenos también en Twitter.com/Esmas_Mujer
así como en Twitter.com/Mont_EsMasMujer y en Facebook como Esmas Mujer
Tostado, enchilado, salado, natural o simplemente untado como crema en el pan, el cacahuate es un manantial de nutrientes y energía indispensables para el óptimo funcionamiento del organismo. Su composición nutricional ha propiciado un vasto número de estudios encaminados a la prevención y tratamiento de algunas enfermedades crónicas.
Para que los sigas disfrutando, ahora con más gusto que nunca, aquí un poco más de información en voz de una experta:
- Nutricionalmente pertenece al grupo de las oleaginosas o nueces de cuya semilla se puede extraer aceite.
- Alicia Velásquez Garibay, Directora General de Recorrido por la Salud, explica que esta semilla es una excelente fuente de fibra, la cual contiene buena cantidad de proteínas, además de que se le atribuye el potencial de prevenir el desarrollo de la obesidad.
- Por otro lado, la nutrióloga Diana Villafán, comenta que de acuerdo a estudios de The Peanut Institute, las proteínas alimentarias que contienen los cacahuates tienen la capacidad de incrementar el gasto energético en reposo (GER). En un estudio realizado con personas que padecían obesidad se encontró que el consumo de cacahuate durante ocho semanas ocasiona que el cuerpo gaste un 5% más estando inactivo.
- Las proteínas que contiene provocan un efecto de saciedad que disminuye el hambre. Esto se debe a que la fibra actúa de manera sinérgica al provocar sensación de saciedad por más tiempo.
- Contiene aceites mono y poli insaturados que tienen la capacidad de reducir el colesterol conocido como malo o LDL, causante de enfermedades cardiovasculares.
- Consumir un puñado de cacahuates sin cáscara (14g) o una porción de mantequilla de cacahuate (2 ½ cditas) contribuye a disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.