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¿En crisis? Al mal tiempo, buena cara
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Desempleo, dificultades económicas, recesión, reconversión tecnológica, incertidumbre social... En los tiempos difíciles, es precisamente cuando más energía, tiempo y dedicación hemos de invertir en cuidar y mejorar nuestro cuerpo y cabeza, para estar en la mejor forma posible para salir airoso de los nuevos retos.
"Desanimarse o descuidarse no es el camino más eficaz para superar las adversidades", señala un viejo proverbio budista, recordando algo que parece obvio pero a menudo se olvida: para salir de un pozo, no hay que lamentarse y cruzarse de brazos. Hay que poner todo el empeño en superar la situación adversa.
"La única batalla perdida de antemano es aquella que no se libra", señala María Dolores Mangas, terapeuta transpersonal experta en Tacto-Consciente (TC), quien asegura que "para tener mayores garantías de éxito hay que poner manos y mente a la obra con decisión, confianza y constancia. Y para ello hay que estar en las mejores condiciones físicas y anímicas posibles".
"Es precisamente ahora, cuando más energía, esfuerzo y perseverancia hacen falta para afrontar las duras consecuencias de la crisis económica, el momento más indicado para ejercitarse, llevar un estilo de vida saludable, mejorar la alimentación, levantar el estado de ánimo, conseguir más vitalidad y mantenerse en forma", señala la experta.
Para esta experta en Tacto-Consciente, una técnica naturista que busca reequilibrar a la persona y aumentar su bienestar a través de masajes, trabajos corporales y el despertar táctil, para funcionar mejor en la vida hay que tener una visión integral del ser humano, ya que no se puede incidir en una sola de sus facetas, por ejemplo lo físico o lo psicológico, dejando de lado las demás.
Destaca Mangas que "para sentirse bien y mejorar el ánimo de cara a enfrentar la actual crisis o cualquier otra adversidad, hay que trabajar tanto con el cuerpo como la mente y las emociones, ya que al trabajar en uno se incide positivamente en los demás y el bienestar se va realimentando desde distintas vertientes.
Por ello, sus recomendaciones para "ponerle una buena cara a la crisis" buscan desarrollar el mejor estado psicológico y emocional posible para afrontarla, pero llegan a su objetivo por distintos caminos, muchos de ellos vinculados a lo corporal.
Pensar en positivo, dormir el tiempo necesario, mantener contacto con la naturaleza, respirar bien, practicar la higiene mental... Son pequeños y sencillos esfuerzos que según Mangas, pueden aumentar nuestro equilibrio, bienestar y fuerzas para salir adelante sin decaer ni desanimarnos.
"El optimismo y pensamiento positivo tienen un gran poder. Hay que identificar los pensamientos negativos instantáneos y sustituirlos por otros más realistas. Si nos sorprendemos a nosotros mismos diciéndonos `se que no saldrá bien´ hay que reemplaza esa idea por `haré todo lo posible para que funcione´", aconseja la experta.
Según Mangas, dormir de siete a ocho horas todas las noches es uno de los mejores antídotos contra el estrés, la ansiedad y el agotamiento. "Para que nuestro cuerpo se recargue de energía y esté en mejores condiciones, conviene irse a la cama media hora antes de lo usual y al acercarse la hora de apagar la luz, realizar actividades sosegadas como leer, escuchar música suave o aplicar alguna técnica de meditación o relajación", sugiere.
Naturaleza y oxigeno: dos "alimentos"
La experta también aconseja mantener el contacto con el aire libre, el sol, el agua y la tierra, dado que "no sólo estimula el ánimo, la oxigenación y la eliminación de toxinas, sino que la naturaleza también puede aprovecharla para mejorar la forma física y desplazarse por distintos tipos de terreno: playa, laderas o pendientes de montañas, bosques, campos".
La respiración es una vía de alimentación similar a la digestiva, según Mangas, porque "porta el oxígeno necesario para que nuestras células vivan y se regeneren. Si es defectuosa, insuficiente, o apresurada el cerebro se resiente, el cuerpo pierde vitalidad y se hace propenso a enfermar".
Una forma correcta de respiración es la abdominal, en la que el aire se envía al abdomen, el diafragma desciende al tomar aire, la barriga se hincha y la base de los pulmones de llena de aire.
Además, según la terapeuta, "es aconsejable hacer tres veces al día al aire libre respiraciones nasales y profundas, a razón de dieciséis respiraciones por minuto, inspirando a fondo, y expulsando el aire al máximo, para revitalizar y desintoxicar el cuerpo".
Para evitar que en nuestra vida se acumulen conflictos y tensiones que nos desequilibren emocionalmente, Mangas sugiere practicar la denominada "higiene mental".
Consiste en conectar nosotros mismos y escuchar nuestro interior para identificar nuestras dificultades y malestares, y también en buscar momentos de reposo, silencio y soledad para reflexionar sobre nuestros defectos y cualidades, actitudes y sentimientos, acciones y omisiones, y reconocer así nuestras necesidades, problemas y recursos.
"Buscar estímulos culturales o sociales, así como aficiones, deportes o artesanías, en lugar de aturdirse con la radio, la televisión, o llenarse el tiempo con obligaciones o trabajos que son tapaderas de nuestro malestar son otras claves para higienizar la mente", según Mangas, quien sugiere "regalarse periódicamente a uno mismo un día lejos de la rutina para dedicarse a actividades gratificantes o reencontrarse con uno".