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48 horas en Madrid: qué ver, comer y hacer

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Le cuentas a todos que te vas a Madrid y más de dos, más de cinco, te dicen que la fiesta en esa ciudad jamás para. Escuchas del Museo del Jamón y su comida gratis, de la Puerta de Alcalá, de las cañitas en cualquier bar y por supuesto, del Oso y el madroño. Pero si sólo tienes dos días para conocer la capital española no puedes restringirte a la versión del turista típico, y aunque tengas mucho tiempo, esto es lo que no te puedes perder.
Con la luz del sol
1. El rastro de Lavapiés: en el barrio más multicultural y amigable de Madrid (llegas por la línea amarilla del metro), cada mañana de domingo o día festivo se pone un mercado maravilloso que se extiende por varias cuadras (los españoles le llaman "rastro") con antigüedades, comida, ropa, y todo lo que quieras comprar, local e internacional. Tip: si quieres regatear, llega muy temprano (10 am) o muy tarde (3 pm).
2. El parque del Retiro: mucho más que jardines, el Retiro es un palacio de cristal con una escalera que se sumerge en el laguito artificial rodeado de castaños, la montaña de los gatos (que es linda y no aterradora como su nombre la hace parecer), el paseo de las estatuas y para rematar, la puerta de Alcalá (en frente del parque).
3. El barrio de Chueca: principalmente conocido por ser el barrio gay de Madrid, esta zona es especialmente pintoresca e ideal para encontrar barecitos y tienditas lejanas al tumulto de Gran Vía (que está muy cerca de Chueca y es perfecta si quieres una experiencia de shopping convencional).
Para comer
1. El pollo más delicioso: del mundo, me atrevería a decir, está en Casa Mingo. La combinación de un trocito de queso cabrales -"¡Más fuerte que el roquefort!" Te van advertir los meseros- con el de la sidra tradicional de la casa y, obviamente, el pollo es indescriptible. El lugar es acogedor e ideal para una tarde de invierno.
2. Chocolate como jamás lo has probado: en Churros San Ginés. El chocolate caliente español es, prácticamente, como tomarte una barra derretida y acompañarla con churros crujientes por fuera y suavecitos por dentro. Delicioso, pero fuerte como primera experiencia, que está disponible las 24 horas del día. Tip: Pide agua mineral para acompañar este manjar.
3. El bocadillo de calamares: las tapas españolas son conocidas por todo mundo, y los bocadillos (a lo que en México se le conocería como torta o baguette) forman parte esencial de la dieta de cualquier madrileño. Para salir de lo típico (el de manchego con jamón ibérico) prueba el de calamares en Casa Rúa.
4. Un gofre para llevar: si no hay tiempo o dinero para desayunar, en casi cualquier esquina de la ciudad hay carritos de gofres (lo que en México conocemos como waffle) que se sirven con mermelada, chocolate, azúcar glas o helado. Vas a querer más de uno.
5. Shawarma en Sol: antes de empezar la fiesta, sobre Sol (en frente del antro Joy) hay tres o cuatro restaurantes de comida árabe estilo fast food. No te dejes engañar por la apariencia del lugar (un Mickey D?s de mala muerte), sus platillos son tan buenos como los que se sirven en sus países de origen.
Ver bailar y que te bailen
1. De bar en bar, en Sol: a pocos pasos del Oso y el madroño y de las tiendas de oro con sus hombres-letrero está el Joy, un lugar para bailar medio pijo ("fresa", nice) pero con muy buen ambiente que abre las puertas a partir de la una y media de la mañana (no es un after, así fiestean los españoles). Antes puedes ir al Dreams o cualquier otro bar que se extiende por la calle de Arenal, en el centro de Madrid (Sol).
2. Tablao flamenco: antes de salir a los bares de copas puedes cenar unas tapas (uvas con queso, tortilla de patatas, morcilla, chorizo y las clásicas) y disfrutar de un verdadero espectáculo de flamenco en Las Tablas (Plaza de España).
3. Vino callejero en Santa Ana: si el plan requiere no gastar muchos euros tu mejor opción es llegar a Sol en metro y caminar hacia Santa Ana, una plaza pequeña rodeada de edificios donde beber en la calle es legal. En el camino a la plaza hay muchos "chinos" (una especie de abarrotería -que vende t o d o- atendida por personas de China) donde puedes comprar una botella de vino por seis euros, destaparla y hacer nuevos amigos.
4. Para cantar con piano: sin pantallas de fondo azul, libreta de canciones o pistas instrumentales, el Toni 2 es un piano bar donde Javier Bardem, Alejandro Amenábar y cualquier otro que se sepa bien la letra de lo que quiere interpretar han cantado. Aprovecha tu visita al barrio de Chueca para pasar la noche aquí.
5. La Botellita: un poco lejano del centro de Madrid pero en una zona amigable (el barrio de Salamanca), este bar sirve las copas con alcohol de botellitas estilo minibar y acompañadas de popotes de colores como los que usabas para la leche con chocolate cuando eras pequeña. El baile se pone bueno alrededor de las tres de la mañana.
¿Qué más añadirías a la lista de lo imperdible de Madrid? ¿Te gusta esta ciudad?