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La generación de los papás obedientes

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Todo comenzó después de leer una nota este seis de enero. Dicha publicación explicaba la euforia que habían causado en las niñas unas nuevas muñecas recién salidas de una caricatura; en ella se podían ver sus aventuras de la escuela. Al poco tiempo se hicieron tan populares en las niñas que TODAS las pidieron como regalo de Navidad.
Entonces fue que los papás hacían hasta lo imposible por conseguir cualquier modelo de muñeca, incluso algunos cuentan, que en las jugueterías algunos papás llegaron al grado de pelearse a golpes por las muñecas. No importaba, cualquier precio con tal de que su hija tuviera este anhelado juguete en Navidad...digo, ella se los había pedido.
La generación obediente
Existe una generación que algunos conocen como "la generación obediente", la cual, de acuerdo con nuestra psicóloga de cabecera, Paty Villa, son papás de 38 a 48 años que crecieron en un ambiente estricto en el que les estaba prohibido decir NO a las órdenes que recibían de sus padres. Todo lo que los papás les pedían, lo hacían, a pesar de que muchas veces eran órdenes estrictas.
Para esta generación, ganarse algo no era nada fácil, es decir, sufrieron muchas carencias tanto afectivas como materiales, y como no quieren que sus hijos carezcan de lo mismo, actúan bajo la premisa "No quiero que sufras lo que yo, por eso te doy todo lo que me pidas"; sin embargo lo que ellos no alcanzan a ver es que al darles todo están creando pequeños tiranos que pasarán de pedir cosas a exigirlas. Como dice nuestra especialista, "No hay límites, todo se les da súper rápido y con el mínimo esfuerzo".
"El problema es que los papás no se dan cuenta de que pasaron de obedecer a sus padres a obedecer a sus hijos, a los cuales todo les facilitan: en la infancia son juguetes, y en la adolescencia son coches, dinero, alcohol, etc.", asegura Paty; como en el ejemplo de la muñeca, en el cual algunos papás estuvieron a punto de llegar a los golpes con tal de complacer el capricho de su nena.
Hijos tiranos
Con el paso del tiempo, los niños crecen y se convierten en adultos que nunca tuvieron límites, por lo que casi no tienen tolerancia a la frustración, y todo el tiempo tienen problemas y choques contra figuras de autoridad como el jefe, el maestro, un superior, etc. Son personas muy conflictivas y por lo general no son felices. Es entonces muy entendible ver a una Kim Kardashian quien duró 72 días casada, a la primera señal de complicación y esfuerzo, todo se derrumba porque no está dispuesta a luchar por nada, no sabe cómo.
Qué hacer
El problema de los padres obedientes con hijos tiranos se refleja a nivel sociedad en la cual todo lo queremos de forma exprés y casi sin esfuerzo: comidas listas en cinco minutos, encontrar al amor con un clic, productos milagro para bajar de peso, etc. No se les enseña a los niños a utilizar cualidades humanas para lograr cosas como la paciencia, constancia, tolerancia, esfuerzo, etc.
Ojo, tampoco se trata de ser un ogro y enseñarle a los hijos a sufrir para conseguir algo, más bien nuestra terapeuta recomienda el punto medio: "Yo lo que recomiendo es encontrar el equilibrio. Es decir hablar; si es cierto que el hijo no se merece todo, tampoco quiere decir que no se merece nada", asegura, "Ahora, comprarle todo provoca un efecto analgésico en donde la felicidad aparente dura unos minutos."
Conclusión
En estos casos cuando los papás no encuentran el regalo de Navidad de sus hijos, lo primero es hacer conciencia: una cosa son buenas intenciones y otra muy diferente es que se hagan presos de las órdenes de su retoño.
Por ello la comunicación es fundamental. Ante todo no ceder a los berrinches y explicarle al pequeño que no siempre se pueden las cosas; ésa es una excelente forma de enseñarle desde pequeño a manejar su tolerancia ante la frustración.
¿Conoces algún padre obediente o hijo tirano; tus hijos son así contigo?
Agradecemos la colaboración de la psicoterapeuta Patricia Villa por las facilidades para realizar este artículo.