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Cómo evitar la rivalidad entre hermanos
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"Las relaciones más agresivas e incluso destructivas pueden darse entre hermanos?, explica el Doctor José" González, presidente del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS). Si estas relaciones continúan conforme tus hijos crecen, pueden volverse permanentes y empeorar hacia la edad adulta. Aprende a entender y evitar este tipo de competencia entre tus hijos con los consejos prácticos del IIPCS.
El origen de la rivalidad
Los hermanos son aliados y cómplices en todo, las relaciones entre ellos durante la infancia son más íntimas que entre los propios padres, pero el IIPCS ha encontrado que uno de los factores de mayor agresión intrafamiliar en México se presenta entre hermanos, incluso con mayor frecuencia que la violencia de padres a hijos o entre esposos.
"Los niños sienten que sus padres son de su propiedad y se frustran cuando poco a poco renuncian a ellos por la presencia de un hermano. En una relación sana este proceso se asimilará; sin embargo, en ocasiones esta rivalidad o celotipia puede generar agresividad que se manifestará desde la infancia, y que se acentuará durante la adolescencia y podría recrudecerse en la edad adulta", explica el Dr. González.
Esta rivalidad generalmente se supera conforme los niños crecen y la forma de convivir cambia de peleas hacia a una mayor unión y una relación de amistad entre hermanos. Pero ¿cómo lograr que la transición ocurra de manera sana y la rivalidad desaparezca?
Consejos para papás
Aunque sea de manera inconsciente, ciertas conductas y actitudes fomentan una competencia no sana entre los hijos. Para que tus hijos sepan que no necesitan pelear por tu amor y aprobación, evita: Lo básico: dar preferencia a uno de los hermanos, aunque uno sea menor. Si existe alguna situación en la que debas proteger o consentir más al pequeño, explica al mayor que confías más en él porque es mayor y más capaz.
Detectar necesidades personales: conoce el carácter, habilidades y debilidades de cada uno de tus hijos para que sepas ofrecerles diferentes formas de cariño e incentivos. Según el Dr. González, querer darles lo mismo a todos los hijos provoca frustración e incrementa la rivalidad.
Jamás comparar: por más tentador que resulte, nunca regañes a uno de tus hijos comparándolo con el otro. Cada uno de ellos tiene sus tiempos, predilecciones y deseos particulares.
¿Tus hijos compiten entre sí? ¿Por qué crees que lo hacen?