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Cómo equilibrar la lactancia y el trabajo

A la espera de poder disfrutar de una protección de la maternidad con permisos y medidas adecuados, muchas madres se enfrentan a la complicada situación de regresar a la vida laboral en plena lactancia de su bebé. Tras las escasas semanas de baja por maternidad la mamá que da el pecho se pregunta si será compatible su nueva situación con la lactancia materna y cuál es la mejor forma de hacerlo para no afectar ni a su bebé ni su trabajo.
Equilibrio de amor
Muchos creencias populares han hecho creer a la madre que una vez que empieza a trabajar se acaba la lactancia, y no hay nada mas lejos de la realidad. También cabe la posibilidad de sopesar una excedencia y no trabajar durante todo el tiempo que dure nuestra lactancia.
Trabajar y dar el pecho es totalmente compatible aun con las medidas de conciliación laboral y familiar existentes, lo poco que tenemos lo podemos utilizar para el bien de los niños y el de nuestra familia. Y además, se puede hacer sin tener que recurrir a la leche de fórmula, y sin tener que acostumbrar al bebé a los biberones.
Una vez que has decidido con quien vas a dejar a tus hijos durante tu ausencia, esto es lo que debes saber sobre la lactancia materna a partir de la reincorporación al trabajo.
Existen dos métodos efectivos para enfrentar saludablemente la situación:
1. La leche materna se puede tomar directamente del envase, de la forma mas natural con tu pecho, en las horas laborales que tengas estipuladas si el trabajo te permite el reencuentro con tus hijos, o extrayéndola para que se la den en tu ausencia al bebe. Suelen ser casos de bebes muy pequeños a los que aun no se les puede ofrecer otros alimentos por edad o intolerancias.
También en el caso de que quieras que antes o después del alimento complementario le den de tu leche a tu bebe, se la pueden dar preferiblemente en vasito, aunque se puede hacer en un biberón si el bebe lo acepta. Si lo rechaza se puede dar la leche mezclándola con el puré.
Hay niños que incluso se niegan a tomar la leche materna si no viene en el envase original y suelen aprovechar este tiempo para dormir hasta que llegue su madre.
Tranquila. Esto no es problema. El bebé sabe muy bien promediar su ingesta de leche materna y lo hará en cuanto llegue la mamá con ingestas frecuentes durante la tarde e incluso durante la noche. Nunca debes forzar a un niño a comer, por regla general.
2. Dando el pecho inmediatamente antes de salir a trabajar e inmediatamente después de llegar de trabajar y en tu ausencia tus hijos reciben otros alimentos. Este método es muy indicado para los casos de separaciones cortas, con jornadas parciales, por ejemplo, o en casos en los que la mamá no puede extraerse leche en el puesto de trabajo.
Es muy recomendable que no le den ningún alimento a tu bebé durante dos horas antes del reencuentro contigo, para que tome el pecho con avidez. En este caso en los primeros días puedes sentir un poco de tensión en los pechos, la que puedes aliviar sacándote un poco de leche manualmente hasta que notes un alivio.
Recuerda que en cualquiera de estos casos, podrás retomar la normalidad con la lactancia en los días de descanso dominical y en las vacaciones. Además de extraerte leche, si lo necesitas, para utilizar en los días siguientes.