
La elección presidencia en la que contienden el demócrata Barck Obama y el republicano John Mc Cain por la presidencia de los Estados Unidos será inédita e histórica en varios sentidos. Se calcula que sea la elección más cara en la historia de ese país, justamente cuando esta sumido en una crisis económica de grandes alcances.
Lo gastado durante estas elecciones superó ya más de mil millones de dólares, ello sin sumar lo gastado en las primarias por todos los candidatos de ambos partidos: 1,352 millones de dólares recibidos por 27 candidatos, 12 demócratas, 11 republicanos e independientes.
También, por vez primera, uno de los candidatos que no es independiente, Barack Obama, renunció al financiamiento público desde 1976, cuando fue instaurado, y con ello evitó el tope de gastos de campaña.
Todavía en 2004, los candidatos George W. Bush y John Ferry se acogieron al financiamiento público, que fue de 76 millones de dólares, aunque en las primarias habían renunciado a este y se acogieron al financiamiento privado, logrando recaudar 270 y 235 millones de dólares, respectivamente.
En este elección, Barack Obama logró lo que ninguno otro candidato y rompió su record de recaudación una y otra vez, hasta llegar a un total de 640 millones de dólares, reportados a finales de octubre, de los cuales se ha gastado poco más de 580 millones de dólares, recaudados de la siguiente manera: 579 millones de dólares de contribuciones individuales, el 91% de lo recaudado; 1,280 millones de los PAC (Comités de Acción Política) y 59 millones de otras contribuciones.
Además Barack Obama reportó 3.1 millones donantes, con un promedio de donación de 100 dólares. Número de pequeños contribuyentes nunca antes visto.
El candidato republicano John Mc Cain se acogió al financiamiento público, que este año fue de 84 millones de dólares, lo que lo obligó a no superar ese tope de gastos. Ello más las contribuciones de que se puede acoger, a través de su partido y otras fuentes, le permitió recaudar 370 millones de dólares, de los cuales se ha gastado 296. Unos195 millones de dólares, el 54%, fueron recibidos de contribuyentes individuales; 84 millones, del financiamiento público; 1, 412 millones de dólares de las PAC y 78 millones de dólares de otras fuentes.
Como nunca antes los demócratas tuvieron recursos para financiar su campaña, casi al doble que los republicanos, luego de la tremenda aceptación que Obama tuvo entre los jóvenes y nuevos contribuyentes durante las primarias. Por ejemplo, en abril Obama reportó un saldo positivo de 265 millones de dólares (sin que se pueda utilizar este dinero para la campaña presidencial).
Confiado en ello, el senador por Illinois renunció al financiamiento público, lo que le ganó serías críticas ya que rompió un compromiso adquirido en noviembre pasado cuando dijo que haría su campaña con recursos públicos, por no creer que el dinero deba jugar un papel primordial en las campañas. Quizá pensando en que su oponente, John Mc Cain, lograría sumar muchos más millones de dólares que él.
Con la situación económica resuelta, el pasado 29 de octubre Obama trasmitió su propuesta en spots de media hora, en horario estelar, en cuatro de las principales cadenas de TV, Univisión entre estás, en busca del voto latino. Cada espacio, a cuenta de 1 millón de dólares.
En total, Obama ha gastado unos 250 millones de dólares en propaganda en TV, superando con mucho el récord implantado por George W. Bush en 2004, de 188 millones de dólares. Mc Cain reporta hasta ahora un gasto de 118 millones de dólares en ese mismo rubro.
El aumento en la cantidad de contribuyen a las campañas se debe principalmente a las facilidades que representa Internet, siendo el candidato demócrata quien mejor ha sabido explotar esa herramienta. En enero, durante las primaras, Obama reportó que de los 32 millones de dólares recaudados ese mes, 28 llegaron por la red.
El Partido Republicano ha interpuesto una demanda ante Comité Federal Electoral, acusa a Obama de haber recibido contribuciones ilegales y donaciones de extranjeros, ingresos prohibidos por la ley.
REGLAS DE FINANCIAMIENTO
Existen varias fuentes de financiamiento para un candidato a la Presidencia de Estados Unidos. Pueden ser con dinero público, privado: a través de Internet, mítines y lo recaudado por su comité de campaña.
También a través del apoyo de sus partidos, que a su vez tienen sus propias reglas de recaudación. Y a través de grupos independientes que pueden recabar donaciones para financiar, no al candidato, pero sí determinada agenda o política pública.
Primero el candidato a Presidente debe tener un comité político, éste a su vez se debe registrar ante la Comisión Federal de Elecciones (FEC), organismo que supervisa el cumplimiento de las leyes de financiación electoral, no las elecciones.
A estos comités políticos se les suele llamar PAC (Comités de Acción Política) y pueden recaudar fondos de campaña de individuos, sin que superen nunca los 100 dólares.
La ley permite donaciones individuales en las primarias y en las elecciones presidenciales. Sin embargo, el dinero de las primarias no puede ser usado en su totalidad para la elección presidencial.
Un donativo personal no puede superar los 2,300 dólares. Así cada donante no podrá superar en ningún caso los 4, 600 dólares, sumando lo donado en las primarias y la elección presidencial. Marido y mujer donan por separado, por lo que pueden donar juntos hasta 9, 200 dólares.
Según las reglas de la Comisión Federal Electoral, un candidato que acepta fondos públicos no puede recibir fondos privados. Sin embargo, el candidato es apoyado por su partido o por las PACs, quienes pueden recibir donaciones de los ciudadanos que han llegado a su límite de donación.
En total, un individuo no puede donar más de 108,200 dólares a todos los candidatos federales y comités políticos en un ciclo electoral de dos años.
También está prohibido recibir donaciones de multinacionales, sindicatos, contratistas y extranjeros, entre estos últimos se les permiten donar a quienes tienen estatus de residentes, pero no votan. Sin embargo, regularme sindicatos y corporaciones patrocinan a las PACs.
Estas limitaciones se remontan a 2002, cuando se adoptó una ley promovida precisamente por McCain y el senador demócrata, Russel Feingold, para limitar la influencia política de las grandes corporaciones o los multimillonarios.
Los partidos no puedan aceptar dinero de los PACs, mismas que están sujetos a un límite de donación de 5 mil dólares para un candidato.
Un candidato a Presidente debe atraer donantes individuales, que no pueden donar más de 2.300 dólares, y a las PAC, que le pueden donar hasta 5 mil dólares. Así que el gran reto está en atraer a un número mayor de donantes.
Los candidatos a presidente tienen derecho a un sistema de financiamiento público, pero no pueden gastar más de una cantidad estipulada. El gobernador de Texas en el año 2000, George W. Bush, fue el primer candidato importante en renunciar a la financiación pública en las primarias. En 2004 igualmente en las primarias, el presidente Bush y los demócratas John Kerry y Howard Dean.
El Departamento del Tesoro de los EU tiene un Fondo de Campaña para las Elecciones Presidenciales y se forma por dólares donados voluntariamente por los contribuyentes en sus declaraciones de impuestos federales.
Además de los candidatos, los partidos políticos, los PACs, hay otros grupos que también pueden aportar y gastar en la campaña presidencial, se trata de los grupos denominados "527", constituidos en el proceso presidencial del 2004 como una estructura nacional de organizaciones independientes que abogan por las causas y las propuestas políticas de determinado partido o candidatos, y que además recibir dinero de donantes que ya han llegado al tope permitido por la ley, obteniendo así un poder y una influencia considerable.