
En las elecciones de 2004, George W. Bush fue reelecto presidente de los Estados Unidos, con 286 votos electorales ganados en 31 de los 50 estados.
Las elecciones presidenciales del 2004 estuvieron marcadas por los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 y las guerras en Afganistán e Irak. Como nunca, los estadounidenses participaron en una elección presidencial.
En el año 2000, votaron 105.6 millones, el 51.3% de la ciudadanía. En el 2004, se registró un número récord en el número de votantes: 120 millones, de un total de 190, y en el número de votos directos a favor de un candidato.
George W. Bush obtuvo 62 millones 040 mil 610, el 50.7% de la elección, mientras que el candidato demócrata John Ferry obtuvo 251 votos electorales, y 59 millones 028 mil 111 votos, el 48.3% de la elección. Bush obtuvo también la mayoría en ambas cámaras del Congreso.
Los otros candidatos minoritarios fueron Ralph Nader, con el 0.4% de la elección; Michael Badnarik, 0.3%; Michael Peroutka, 0.1% y David Cobb, con 0.1%.
Al igual que en el año 2000, la elección fue muy cerrada y un solo estado definió la victoria: Ohio y sus 20 votos electorales.
Al cierre de la jornada, Bush tenía 254 votos electorales y Kerry, 252, así que quien ganara Ohio sería el nuevo presidente de la Unión Americana.
El miércoles 3, nuevamente los Estados Unidos amanecieron sin un presidente electo y con denuncias de irregularidades en la elección de Ohio y en las máquinas electrónicas de votación.
Lo que se esperaba como un largo periodo de litigio en tribunales, concluyó esa tarde, cuando John Kerry aceptó su derrota.
El 20 de enero de 2005 Bush inició su segundo periodo de gobierno.
Sin embargo, la Presidencia de George W. Bush termina marcada por una crisis económica y los niveles más bajos de popularidad en la historia moderna de EU, del 28%, comparable sólo con Harry Truman, 22%, y Richard Nixon, 24%.