|
Foto: Cortesía
Foto: Punto Fincal, canal 2 de Lima
LIMA, Perú, mayo 25, 2009.- En la enmarañada selva de los valles amazónicos, a 320 kilómetros al sureste de Lima, las fuerzas combatientes de Sendero Luminoso han enrolado en sus filas a niños soldados cuyas edades oscilan entre los siete y 12 años.
Ni siquiera llegan a los 15 años y apenas miden poco más de un metro de estatura, pero ya son niños veteranos de la guerra.
En abril se supo de ellos. Fue durante un ataque a una patrulla militar en la selva de Sarabamba, en Ayacucho, en el que perecieron 15 soldados.
El cabo Arí Zevallos, uno de los sobrevivientes de la emboscada senderista, reveló que uno de los atacantes fue un niño de 11 años. Este menor, dijo, fue obligado por una mujer a disparar "el tiro de gracia" a un soldado herido.
El ministro de Defensa, Antero Flores Araoz, reconoció que Sendero Luminoso adoctrina y pervierte a niños para usarlos en su guerra contra el Estado.
No fue, sino hasta ahora, cuando a través de un promocional de un reportaje de televisión del programa Punto Final, que se difundirá este domingo, el Perú tomó conocimiento y vio a través de las pantallas los rostros de estos niños.
Las imágenes son sobrecogedoras y alucinantes. Un niño, de aproximadamente 10 años, líder del pelotón, adoctrina a otros pequeños. Todos visten chaqueta azul y pantalones de camuflaje.
El menor los invoca en voz alta y firme a nombre del partido comunista del Perú. En otras secuencias se ve a los niños armados hasta los dientes. Uno de ellos, exhibe una ametralladora AKM, otro un fusil automático ligero.
Un niño, que apenas puede sostener el pesado armamento, luce una ametralladora con municiones capaz de derribar un helicóptero militar.
En sus rostros ya no hay inocencia. Tienen la mirada dura y el gesto adusto. Son niños soldados que Sendero Luminoso adoctrina para matar.
El periodista Martín Arredondo, que contactó a estas brigadas armadas de Sendero Luminoso, contó hasta 17 niños convertidos en máquinas de guerra.
No es la primera vez que Sendero Luminoso prefiere ser identificado como una guerrilla comunista, al estilo de las FARC de Colombia, y utiliza a niños en su demencial guerra contra la sociedad peruana.
En 1990 al 1992, Sendero Luminoso reclutó a 153 niños soldados en la selva de Ayacucho, en la región sureste de Perú. En su mayoría eran huérfanos. Recibían entrenamiento militar y participaron en campañas de aniquilamiento contra poblaciones rurales que se resistían a la amenaza senderista.
Este caso quedó documentado en un informe de UNICEF escrito por la socióloga Pilar Dughi.
Diecinueve años después, las facciones remanentes de Sendero Luminoso, que operan en las zona montañosas de los departamentos andinos de Ayacucho y Apurímac, vuelven a reclutar niños soldados, niños a los que seducen ideológicamente y enseñan a matar.
Niños que no tienen miedo al peligro ni a la muerte. Niños que han sido obligados a desertar de sus hogares y colegios para empuñar las armas al conjuro del odio y el fanatismo.
¿De qué se ríe La Barbie?
La semana en tus imágenes
Sorprendente hallazgo en Indonesia
En memoria de la madre Teresa de Calcuta
La guerra del tomate
Una mexicana es la nueva Miss UniversoInscríbete al newsletter semanal con las noticias más populares y lo último
Ve nuestro contenido de RSS