Conocido también como hydrops fetalis, es un problema muy grave que pone en grave riesgo la vida del bebé antes y después de nacer, dependiendo de la respuesta al tratamiento.
Se caracteriza por provocar un edema grave, es decir hinchazón en el feto o en el recién nacido, por una cantidad excesiva de líquido que sale del torrente sanguíneo e ingresa a diversos tejidos corporales.
Este problema tiene dos tipos que dependen de su origen.
- La hidropesía inmune, que puede desarrollarse cuando hay una incompatibilidad del sistema Rh (negativo) de la madre y el Rh (positivo) del feto ocasionando una reacción del sistema inmune o sea los anticuerpos de la madre, los que provocan la destrucción de los glóbulos rojos del feto, provocándole anemia y como los órganos del bebé no son capaces de compensar la anemia, se puede desarrollar hidropsía, manifestándose en que el corazón comienza a desarrollar insuficiencia y grandes cantidades de líquido se acumulan en los tejidos y órganos fetales.
Afortunadamente este problema ha disminuido mucho con el tratamiento con blobulina hiperinmune Rh en mujeres con factor Rh negativo.
- La hidropesía no inmune, es el tipo más frecuente, afecta a uno de cada 1000 nacidos, y se presenta cuando algunas enfermedades o complicaciones afectan la capacidad del bebé para controlar los líquidos.
Entre las enfermedades o complicaciones que se asocian a la hidropesía no inmune están: anemias graves, infecciones congénitas, defectos pulmonares o cardíacos, anomalías cromosómicas u/o defectos congénitos y enfermedades hepáticas, entre otras.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.
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