En 1967, se identificó que la más importante fuente de alergia al polvo doméstico estaba formada por unos ácaros del polvo pertenecientes al género Dermatophagoides cuyas partículas fecales son la principal materia alergénica y que tienen efecto incluso después de muerto de ácaro.
Los alergenos procedentes de los ácaros solamente pueden detectarse cuando se incorporan al aire, por la aspiradora, barrida o sacudida. Cada hembra puede poner de 20 a 50 huevos, produciendo una nueva generación cada tres semanas.
Los ácaros, ya sea vivos o muertos, pueden encontrarse por centenares en cada gramo de polvo, especialmente el que se acumula en los colchones, almohadas y ropa de cama, lo que agudiza las crisis en los enfermos de asma debido a que los ácaros tienen mucha importancia en las causales de inflamación-hiperreactividad bronquial, por su acumulación.
Para
prevenir la acumulación de ácaros, se recomienda_:
- Utilizar cubiertas anti-ácaros en los colchones y almohadas y dejarlas ventilar por lo menos cada 2 semanas.
- Evitar los juguetes de peluche para los niños asmáticos.
- Mantener la casa y las habitaciones limpias, aireadas y frescas. Para limpiar utilizar trapos húmedos y evitar que el polvo se levante.
- Evitar de preferencia el uso de alfombras, tapetes y cortinas de tela gruesa, es mejor utilizar las de algodón lavables.
- Aspirar cuando las personas susceptibles o asmáticas no estén presentes y de preferencia usar cubrebocas.
- Lavar la ropa de cama con agua caliente.
- Colocar cada 3 meses sustancias acaricidas, que se venden libremente en las tiendas de autoservicio.
- Ventilar la casa continuamente.
- Evitar si es posible el uso de sillas y sofás tapizados, en casa donde habita alguna persona con asma.
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