Este problema consiste en la reducción del calibre del ano, es decir de la abertura, lo que dificulta enorme y dolorosamente la evacuación.
Este problema es más frecuente cuando se ha sometido a una intervención quirúrgica de la zona anal o a una resección excesiva de tejido durante la misma, lo que provoca que al cicatrizar tienda a cerrarse demasiado.
También puede suceder como consecuencia de diarreas prolongadas, ya que la falta de dilatación del ano en el momento de la evacuación, tiende a reducir el calibre. Este problema se puede dar por el uso excesivo de purgantes o por provocarse las evacuaciones en enfermos de bulimia y anorexia.
Su diagnóstico es sencillo, ya que se revisa al enfermo, se realiza un tacto rectal en el que se confirma la existencia de un anillo fibroso inextensible y se establece relación con los antecedentes o de cirugía o de diarrea de largo tiempo.
El tratamiento consiste en el corte y eliminación del tejido fibroso que debe hacerse en uno, dos o hasta cuatro sitios dependiendo del grado de estrechamiento, lo que se hará mediante anestesia local o general.
Posteriormente se deben hacer curaciones y tratamiento de “dilataciones” con objeto de que el ano no cicatrice y vuelva a cerrarse.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.
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