Existen varios tipos de anemia hemolítica según el sitio en que se ubica el defecto, el cual puede ser en el interior del glóbulo rojo o al exterior.
Esta anemia se debe en ocasiones a una enfermedad autoinmune en la que el mismo sistema inmunitario ataca a sus glóbulos rojos destruyéndolos.
Otras causas pueden ser: infecciones, ciertos medicamentos o trastornos hereditarios.
Este tipo de anemia se clasifica en:
- Anemia de células falciformes
- Anemia hemolítica por deficiencia de G-6-PD
- Anemia hemolítica autoinmune idiopática
- Anemia hemolítica no inmune causada por agentes químicos o físicos
- Anemia hemolítica inmune secundaria
- Enfermedad de la hemoglobina SC
- Eliptocitosis hereditaria
- Esferocitosis hereditaria
- Hemoglobinuria nocturna paroxística
- Ovalocitosis hereditaria
- Talasemia
Los principales síntomas de esta anemia son:
· Palidez y piel amarillenta (ictericia).
· Escalofríos.
· Fatiga y cansancio.
· Dificultad respiratoria.
· Frecuencia cardíaca rápida.
· Orina oscura.
· Agrandamiento del bazo.
Muchos de los síntomas de este tipo de anemia pueden confundirse con los de la hepatitis, por lo que el diagnóstico adecuado es muy importante para evitar complicaciones.
Entre los tratamientos más usuales están la suspeción de medicamentos, cuando hay sospecha de que estos son el origen. Si el trastorno es por un problema autoinmune, se recomiendan los corticosteroides u otros fármacos supresores des sistema inmunitario.
En casos extremos es necesario poner transfusiones de sangre y algunas veces se requiere una cirugía para extirpar el bazo.
IMPORTANTE El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.
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