|
|
La principal función del aparato respiratorio es el intercambio de gases y para que se realice de forma correcta es necesaria una adecuada ventilación pulmonar.
La ventilación pulmonar consiste en la entrada o inspiración del aire conteniendo el oxígeno necesario para la vida y la salida o espiración del bióxido de carbono que se forma dentro del organismo. Todo este intercambio se realiza en los pulmones pero las vías de entrada y salida son los bronquios.
El asma bronquial o hiperreactividad pulmonar reversible es una enfermedad inflamatoria de los conductos respiratorios o bronquios que reaccionen exageradamente ante situaciones o sustancias que normalmente son inofensivas y es parte de un grupo de enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, entre las que también se encuentran la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar.
Cuando estos factores ambientales nocivos entran en los bronquios, se inflaman con rapidez y las vías respiratorias se contraen obstruyendo el paso del aire, tanto para que salga o entre de los pulmones, mientras que la membrana que los protege secreta una mucosidad viscosa, conocida como “flema”, que al permanecer en los pulmones o vías respiratorias provocan infecciones.
Los síntomas y signos del asma son muy claros:
- Sibilancia, es decir respirar emitiendo silbidos cortos.
- Tos seca
- Sensación de opresión en el pecho.
- Dificultad para respirar
- Presencia de flemas.
Todo ataque de asma es necesario evitarlo pero si se presenta hay que controlarlo adecuadamente ya que si no se hace puede ser mortal.
IMPORTANTE:El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.
El trastorno bipolar y los jóvenes
Día Mundial de la Hipertensión
Estrés emocional y el corazón femenino
Hay 10 tumores distintos en cáncer de mama
Ser positivo es bueno para el corazón
Sube consumo de alcohol entre mujeres