Foto: © Corbis
La enfermedad se asocia a la idea de no querer engordar, aunque la persona "no se sienta ni se vea gorda".
Se caracteriza por la ingestión de una gran cantidad de alimentos en un periodo de tiempo corto para posteriormente, motivados por el sentido de culpabilidad a raíz del abuso, provocarse el vómito o el utilizar en forma indiscriminada laxantes para acelerar la evacuación e impedir que los nutrimentos penetren al torrente sanguíneo.
También son utilizados los diuréticos y la realización de ejercicios físicos excesivos, con el fin de anular el efecto de los alimentos consumidos.
Según algunos estudios, las personas enfermas suelen comer compulsivamente, más rápido que lo normal y en mayor cantidad. Además, los atracones se realizan a solas, ya que existe una gran culpa, depresión y temor a expresar su problema o a que otros se den cuenta de lo que están haciendo.
Debido a la forma en que se trata de evitar la integración de los alimentos al organismo, por medio de vómitos o laxantes, se puede generar un desequilibrio en el organismo que puede ocasionar graves trastornos del sistema digestivo, daños irreversibles en el estómago, esófago, boca y encías.
La bulimia puede hacer que el cuerpo se deshidrate, desnutra, presente anemia e incluso la persona muera, esto por la pérdida excesiva de potasio, lo que ocasiona problemas cardiacos.
Existen dos tipos de bulimia nervosa:
Purgativo: describe a las personas que regularmente se auto inducen el vómito, abusan de laxantes, diuréticos y enemas.
No purgativo: describe a las personas que regularmente ayunan o se aplican dietas excesivamente o bien realizan ejercicio de forma compulsiva.
IMPORTANTE
El contenido de esta nota, no sustituye al diagnóstico médico, se presenta solamente como información y por lo mismo no nos hacemos responsables sobre su uso.
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