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Foto: © Corbis
Los cálculos renales son como piedras que se forman a partir de cristales que se encuentran en la orina y se separan de ella, aumentando de tamaño y acumulándose en los riñones, impidiendo que estos funcionen adecuadamente y causando mucho dolor a quienes los tienen.
Normalmente, la orina contiene químicos que evitan o inhiben la formación de cristales, pero por algún motivo, estos inhibidores, no funcionan de la misma forma en todas las personas, por lo que algunas llegan a formar los cálculos.
El problema es muy molesto y doloroso para quienes lo padecen. Por lo general afecta más a los hombres que a las mujeres a partir de los 20 años.
Los cálculos renales pueden ser de diversos tamaños, tan pequeños como un grano de arena, lo que hace que puedan ser eliminados por la orina sin ser notados o tan grandes como una pelota de golf, pueden ser lisos o de forma irregular.
Síntomas
Es difícil detectar cálculos renales cuando comienzan a formarse, pero una vez que crecen, la persona puede padecer dolores extremos en la espalda, fiebre, escalofríos, vómitos, expulsar orina turbia, con mal olor o tal vez algo de sangre, además de tener una sensación de ardor al ir al baño.
Tipos
Dependiendo del origen del cálculo, se pueden identificar cuatro tipos:
Calcio: Generalmente el calcio que no se utiliza para la formación de huesos y para alimentar a los músculos, pasa a los riñones y se elimina, pero algunas personas lo retienen y entonces comienzan a formar cálculos.
Estruvita: Si se tiene una infección en las vías urinarias también se pueden formar cálculos, pero en esta ocasión se forman de magnesio y amoniaco.
Ácido úrico: Cuando la orina contiene demasiado ácido úrico y se es propenso a formar cálculos, entonces se pueden comenzar a formar. Para evitarlo hay que disminuir el consumo de carnes rojas.
Cistina: Es muy poco común que una persona forme piedras en los riñones gracias a la cistina, componente que sirve para la formación de músculos, nervios y otras partes del cuerpo. Este tipo de cálculo generalmente es hereditario.
Tratamiento
Éste depende del tipo de cálculo y la gravedad del padecimiento. Así que una vez que el médico especialista tenga un diagnóstico certero podrá administrar a su paciente analgésicos y fármacos para desintegrar la piedra.
En caso de que los fármacos fallen, se necesita intervenir quirúrgicamente.
Obviamente, una vez que las piedras en los riñones sean extraídas será necesario un cambio en los hábitos dietéticos.
Prevención
Si en su familia hay casos de cálculos renales, tome suficiente agua diariamente (2 litros) para evitar que se formen en sus riñones.
IMPORTANTE
El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.
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