Estos microorganismos viven sobre todo en regiones con climas templados y en los meses de invierno y primavera.
La bacteria penetra al organismo por la vía respiratoria, nariz o boca y se ubica en la faringe desde donde invade los tejidos y ganglios linfáticos regionales.
La enfermedad es contagiosa y dura aproximadamente 7 días. El contagio puede darse desde un día antes de presentarse algún síntoma y hasta dos o tres semanas después de que desaparecen las máculas, sobre todo si hay alguna complicación, como pueden ser infecciones leves del oído y de los senos paranasales.
Cuando el exantema, es decir el enrojecimiento de la piel empieza a ceder, aparece una fina descamación en la piel, sobre cada una de las pápulas.
Produce tres tipos de toxinas, una de ellases la responsable de las manifestaciones y molestias y esto también ocasiona que la enfermedad pueda repetirse hasta en varias ocasiones. Si no se controla a tiempo, la toxina se propaga rápidamente por todo el organismo.
Si un niño ha estado expuesto a este tipo de infección por haber estado en contacto con otros miembros de la familia o amigos cercanos portadores o enfermos de escarlatina, es necesario efectuar el cultivo de las secreciones de la garganta, aunque los síntomas aún no se hayan presentado.
IMPORTANTE El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables por el uso de la información.
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