Los juanetes, también conocidos como Hallux valgus, son prominencias o deformaciones óseas de gran tamaño, que se desarrollan en la base del dedo gordo de los pies, en donde el calzado produce fricción.
Los juanetes son muy dolorosos y producen inflamación e hinchazón de las articulaciones. Presentan una angulación que desplaza el dedo gordo hacia el centro del pie y hace que se encime sobre los otros dedos. Este problema coincide con inflamación de la “bursa”, o saco lleno de líquido que tiene como función amortiguar la fricción entre los tendones y los huesos.
Son mucho más frecuentes en las mujeres que en los hombres y por lo general que deben a problemas hereditarios, presión de zapatos muy ajustados y/o con punta estrecha que con el tiempo deforman la articulación de forma definitiva.
Para conocer el grado de avance de un juanete y el nivel de desviación del dedo y establecer el diagnóstico adecuado se requiere de una radiografía, ya que la gota crónica, artritis reumatoide y trastornos reumáticos, también pueden ocasionar deformaciones en los pies.
Para el tratamiento del dolor se suelen recetar aspirinas, ibuprofeno o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos según sea el caso y las condiciones de salud de la persona que los padece.
El uso de zapatos más grandes, de piel muy suave o de sandalias abiertas, proporcionan gran alivio, ya que los juanetes puede llegar a ser incapacitantes.
En muchas ocasiones se recurre a la cirugía para corregir la deformidad de los dedos, alinear la articulación y mejorar el apoyo, soporte y aspecto de los pies, así como para prevenir problemas de cadera y columna ocasionados por la dificultad y el esfuerzo adicional para caminar.
Generalmente la cirugía es ambulatoria con anestesia local o raquídea y se requieren mínimo 6 semanas para la recuperación, en la que el dedo no debe sostener peso excesivo. Durante la recuperación el pie se debe envolver firmemente con vendaje elástico y usar zapatos especiales.
Es muy importante cerciorarse que el médico que va a realizar la cirugía tenga experiencia y que de preferencia y si es posible, primero opere un pie y después el otro, para permitir la recuperación total del pie operado mientras el otro puede ser utilizado con ayuda de una muleta.
Durante la rehabilitación, se puede utilizar hidroterapia o baños de pies, para aliviar el dolor, la temperatura varía de cada persona, algunas prefieren el agua caliente y otras fría.
También es recomendable durante la rehabilitación hacer ejercicios como recoger canicas con los dedos, rodar una botella, estirar los pies y dedos, haciendo círculos en ambas direcciones y flexionándolos hacia arriba y hacia abajo.
Para prevenir los juanetes, es necesario usar zapatos adecuados, que se ajusten bien al pie, de tacón bajo y amplios en los que los dedos puedan moverse fácilmente. Los tacones altos y zapatos puntiagudos o estrechos en caso de gustar, deben utilizarse lo menos posible y solamente para eventos especiales.
Hay casos en que cuando el juanete es muy grande, se requiere un número más de zapato o cortar la parte en que se encuentra la protuberancia o en su defecto sandalias con tiras, zapatos deportivos y dispositivos especiales que se adaptan a los zapatos para acomodar los juanetes.
IMPORTANTE El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables por su uso.
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