La boca es un órgano muy importante que tiene varias funciones, es la vía de entrada de los alimentos, es un órgano de comunicación y de expresión de afecto y conecta con los sistemas digestivo y respiratorio. Pero también su cuidado refleja belleza.
Las enfermedades de la boca pueden afectar a los dientes y muelas, las encías, las mucosas, la lengua o los labios. Las principales y más frecuentes son infecciosas, es decir producidas por bacterias, virus u hongos, aunque también las hay crónicas como el cáncer de boca o las causadas por accidentes.
El funcionamiento adecuado de la boca es fundamental, ya que cualquier problema afecta de forma integral, impidiendo también una adecuada digestión y con ello la nutrición.
Entre las enfermedades más comunes están: las caries, la gingivitis, la enfermedad periodontal y las aftas.
Entre las medidas generales para prevenir enfermedades en la boca están:
- El cepillado correcto después de levantarse y de cada comida. Los dientes y muelas deben ser limpiados con cepillo. El barrido debe hacerse de arriba hacia abajo, o de abajo hacia arriba para proteger y dar masaje a la encía, nunca debe cepillarse de forma lateral. Las muelas deben cepillarse con un movimiento circular y repetir estos movimientos varias veces en cada cepillado.
- Utilizar cepillo para lengua ayuda a eliminar bacterias, además de hacer enjuagues con un antiséptico bucal.
- Después de ingerir alimentos entre comidas, es necesario al menos enjuagar la boca varias veces.
- El cepillado antes de dormir, después de la cena, es muy importante, ya que durante la noche los ácidos se forman con mayor facilidad.
- La visita al dentista por lo menos una vez al año, es fundamental, esto permitirá detectar a tiempo cualquier problema y atenderlo para evitar complicaciones y gastos innecesarios.
- Evitar utilizar los dientes como herramientas para cortar, abrir refrescos y hacer otras cosas que puedan dañarlos.
- Evitar morder caramelos o hielos.
- Evitar los golpes en la boca, actuando con cuidado y sin agresividad.
- Alimentarse bien, comiendo frutas y verduras que ayudan a prevenir infecciones.
- Utilizar hilo dental a partir de los 8 años de edad, cuidando mucho de utilizarlo correctamente para no lesionar las encías. Para ello se debe enredar el extremo del hilo en los dos dedos índices, y colocar de forma vertical entre los dientes el hilo, frotando suavemente para retirar cualquier resto de comida entre ellos.
- Evitar fumar, el tabaco en cualquiera de sus formas, inhalado o masticado puede ocasionar cáncer de boca.
Cualquier tipo de sangrado, irritación, enrojecimiento o la aparición de bolitas, aftas, o lesiones deben ser atendidas adecuadamente por un odontólogo para prevenir males mayores.