Claudia Ramírez
Si en la primera temporada era una dama engañada y de visceral comportamiento, sus imprudencias la llevaron a la cárcel. Seis meses de encierro han bastado para que ella encuentre una realidad transformada: se ha quedado sin familia, tiene que trabajar por primera vez en su vida -lo hará presidiendo una empresa siniestra-, y sobre todo, tiene el tiempo contado para resolver una intriga criminal que puede costarle la vida. Aún en medio de tantos problemas, es posible que Irene se dé el lujo de tener un romance con la justicia.