Lindsay Lohan está pensando seriamente en prohibirle a su padre que se acerque a ella y a la vez demandarlo por difamación.
La defensora legal de Lindsay, Shawn Chapman Holley, ya trabaja en ello, pues Michael Lohan difundió llamadas telefónicas privadas y esto es considerado un delito en California.
"Estamos hablando con la policía en Nueva York y Los Ángeles para determinar si se han violado las leyes", dijo Holley.
Por su parte, el papá de la cantante sigue asegurando que las grabaciones son verdaderas y recientes, hasta considera que su hija necesita ayuda urgentemente.
"Mi padre es un perdedor, y las grabaciones son antiguas y editadas... Yo pensaba que necesitaba el libro para los principiantes para aprender a ser padre. Pero realmente necesita el libro para principiantes sobre cómo ser un hombre", escribió Lindsay en Twitter.